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Los vendedores de lotería de Navidad en España protestan por las escasas ganancias

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Por Reuters
Los vendedores de lotería de Navidad en España protestan por las escasas ganancias
Los vendedores de lotería de Navidad en España protestan por las escasas ganancias   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021

Por Guillermo Martinez

MADRID, 21 dic – Vendedores de lotería descontentos protagonizaron el miércoles paros para exigir mayores comisiones por la venta de boletos, mientras gran parte de España celebraba el ritual anual de un sorteo de Navidad que reparte miles de millones de euros en premios.

Conocido como el Gordo, el festivo sorteo se remonta a 1812. Millones de personas participan en él, ansiosas por conseguir una parte de un gran bote de premios que este año alcanzó los 2.410 millones de euros (2.720 millones de dólares).

En los meses previos al sorteo, en el que se reparten muchos premios pequeños, muchos españoles se asocian para comprar boletos o fracciones (décimos) de ellos, a menudo con preferencia por determinados vendedores o números.

Sin embargo, algunos ganadores pueden tener dificultades para reclamar su premio este año después de que algunos vendedores, que dicen tener dificultades para llegar a fin de mes, abandonaran el trabajo en protesta por la comisión del 4% que reciben por los boletos de Navidad, frente al 6% de otros sorteos.

“Llevamos 17 años con las comisiones congeladas y está subiendo todo, los impuestos y todo y nosotros siguen sin subir las comisiones y tenemos que pagar nuestros gastos y muchas veces estamos hasta aquí. Es imposible”, dijo Natalia de la Fuente, de 31 años, hija de un vendedor de lotería.

Natalia formaba parte de un grupo de decenas de manifestantes que se concentraron a las puertas del Teatro Real de Madrid, donde se celebra el sorteo, para exigir comisiones más justas.

En el interior, parejas de niños eligieron los números ganadores y los cantaron ante un público entusiasta que lucía extravagantes disfraces, desde duendes de Santa Claus hasta el Papa.

Los ganadores reciben todos los premios de hasta 2.000 euros en los establecimientos de los vendedores.

“Estamos dispuestos a cerrar si hace falta, hacer cierres y lo que haga falta para que nos escuchen”, afirma Álvaro de Miguel, de 33 años, otro de los manifestantes. “Por lo menos que nos escuchen porque parece que nosotros no somos nadie aquí”.