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El año en que la migración se convirtió en un arma de presión política

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Por Ana LAZARO  & Christopher Pitchers
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Miembros de una familia kurda en la frontera entre Polonia y Bielorrusia
Miembros de una familia kurda en la frontera entre Polonia y Bielorrusia   -   Derechos de autor  AFP

La inmigración ha vuelto a ocupar un lugar central durante 2021.

Pero este año, no sólo se han abierto nuevas rutas, también se ha visto una utilización política del fenómeno migratorio. Objetivo: presionar a la Unión Europea y a sus Estados miembros.

“Señorías, me dirijo a ustedes porque Europa, nuestra casa común, está amenazada", afirmaba Mateusz Morawiecki, primer ministro de Polonia. "En este mismo momento, se está produciendo una guerra híbrida en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, que Alexander Lukashenko, con el apoyo de Vladimir Putin desde la trastienda, ha declarado contra toda la Unión Europea”.

Guerra híbrida

La crisis migratoria en la frontera bielorrusa ha pasado a considerarse como un nuevo instrumento de la guerra híbrida.

Polonia y sus vecinos bálticos, Letonia y Lituania, acusan al hombre fuerte de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, de atraer migrantes desde Oriente Medio hasta Minsk, para después enviarlos deliberadamente a las fronteras de la UE.

Según Bruselas, la crisis migratoria forzada por Bielorrusia responde a las sanciones que la Unión Europea impuso a Minsk tras la represión de las manifestaciones que siguieron a las elecciones presidenciales.

Los países orientales de la Unión Europea han optado por levantar muros de alambradas y por pedir a la Unión Europea fondos para financiarlos.

Pero la Comisión Europea se opone. "No habrá financiación para alambradas de púas ni muros", afirmó Ursula von der Leyen, presidenta del ejecutivo comuitario.

La presión de Marruecos

España también tuvo su propia crisis con Marruecos en mayo de 2021, cuando unos 8.000 migrantes, muchos de ellos menores, cruzaron de golpe la frontera con Ceuta.

Rabat protestaba así contra la hospitalización en España del líder saharaui del Frente Polisario, Brahim Gali, aquejado de COVID.

Pero hace ya tiempo que Rabat trata de conseguir ayudas económicas de la Unión Europea a cambio del control de sus fronteras.

Persigue alcanzar un modelo similar al que Turquía logró cerrar en 2016 con Bruselas: 6.000 millones de euros a cambio de que todas las personas que llegan irregularmente a Grecia sean devueltas a Turquía.

Denuncias contra Frontex

La agencia de control de fronteras de la Unión Europea también ha vivido su propia crisis interna.

Frontex se ha visto envuelta en numerosos escándalos, incluido el hacer la vista gorda frente a las devoluciones en caliente en la frontera griega. Algunas oenegés que trabajan sobre el terreno afirman también que habría participado en estas operaciones.

La agencia con sede en Varsovia niega las acusaciones, pero su reputación ha quedado en entredicho.

Crisis en el Canal de la Mancha

Tras el Brexit, las tensiones entre Reino Unido y Francia también se han exacerbado a propósito de la migración.

Cientos de solicitantes de asilo se han embarcado este año en la peligrosa ruta marítima del Canal de la Mancha, a bordo de pequeños botes hinchables.

Y la crisis se agravó en noviembre, cuando se constató la muerte de al menos 27 migrantes cuando trataban de cruzar el canal.

El presidente francés Emmanuel Macron ha instado a los británicos a contribuir a la resolución del problema.

"Si queremos resolver este problema de la migración entre nuestros dos países, que se ha convertido en un problema humanitario, necesitamos un nuevo compromiso por parte de los británicos porque estas mujeres y estos hombres no buscan el asilo en Francia", dijo Macron.

Divisiones en el seno de la UE

La política migratoria de la UE sigue siendo un rompecabezas sin resolver.

La última propuesta de la Comisión, presentada en septiembre de 2020, sigue sobre la mesa sin que los Estados miembros logren ponerse de acuerdo.

Se trata de un tema extremadamente divisivo que Europa no puede ignorar y que los líderes europeos van a tener que afrontar, una vez más, en 2022.