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El personal de Boris Johnson estuvo de fiesta mientras la reina lloraba la muerte de su marido

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Por Reuters
El personal de Boris Johnson estuvo de fiesta mientras la reina lloraba la muerte de su marido
El personal de Boris Johnson estuvo de fiesta mientras la reina lloraba la muerte de su marido   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

LONDRES, 14 ene – La credibilidad del primer ministro británico, Boris Johnson, recibió un nuevo mazazo el viernes tras las revelaciones de que su personal había estado de fiesta en Downing Street mientras la reina Isabel lloraba a su marido, en un momento en el que estaba prohibido socializar en interiores.

Johnson se enfrenta a la crisis más grave de su mandato tras conocerse la existencia de una serie de reuniones sociales en su residencia durante los confinamientos y restricciones de COVID-19, algunas de ellas celebradas en momentos en los que la población tenía prohibido despedirse en persona de sus familiares moribundos.

Después de construir una carrera política a base de despreciar las convenciones, Johnson está sometido a una creciente presión por parte de algunos de sus propios parlamentarios para que dimite debido a una supuesta violación de las normas en Downing Street.

Según el Telegraph, el 16 de abril de 2021 se celebraron otras dos fiestas con bebidas alcohólicas dentro de Downing Street, cuando las reuniones sociales en el interior y en el exterior estaban limitadas. Johnson se encontraba ese día en su residencia campestre de Chequers, según el periódico.

Tal fue el jolgorio en Downing Street, según el Telegraph, que el personal fue a un supermercado cercano a comprar una maleta de alcohol, utilizó un ordenador portátil para poner música y se rompió un columpio utilizado por el hijo pequeño del primer ministro.

Al día siguiente, la reina Isabel se despidió del príncipe Felipe, su marido durante 73 años, tras su muerte a los 99 años.

Vestida de negro y con una máscara negra recortada en blanco, Isabel, de 95 años, se sentó sola —en estricto cumplimiento de las normas sobre el coronavirus— durante las exequias por Felipe en el Castillo de Windsor.

ABANDONAR EL ESCENARIO

La oposición ha pedido la dimisión de Johnson y ha acusado al primer ministro, de 57 años, de ser un charlatán que ha exigido a los británicos que sigan algunas de las normas más restrictivas de la historia en tiempos de paz, mientras su propio personal estaba de fiesta.

Un pequeño pero creciente número de miembros de su propio Partido Conservador ha replicado estas críticas, ante el temor a que el malestar público suponga un daño duradero para sus perspectivas electorales.

“Lamentablemente, la posición del primer ministro se ha vuelto insostenible”, dijo el parlamentario conservador Andrew Bridgen, antiguo partidario de Johnson. “Ha llegado el momento de abandonar el escenario”.

Johnson ha dado diversas explicaciones sobre las fiestas, que van desde la negación de que se haya infringido alguna norma hasta la comprensión por la indignación de la opinión pública ante la aparente hipocresía en el corazón del Estado británico.

Para desencadenar una reprobación interna sería necesario que 54 de los 360 diputados conservadores escriban cartas de censura al presidente del Comité 1922 del partido.

Bridgen dijo que había enviado una carta de censura. El Telegraph dijo que se habían presentado hasta 30 cartas de censura.

Johnson se enfrenta a un año difícil: más allá del COVID, la inflación se dispara, junto con las facturas energéticos, los impuestos subirán en abril y su partido se enfrenta a elecciones locales en mayo.

Una de las fiestas de abril de 2021 en Downing Street fue un acto de despedida para James Slack, antiguo director de comunicación, que el viernes dijo que quería “disculparse sin reservas por el enfado y el daño causados”.

Slack, ahora subdirector del periódico sensacionalista Sun, dijo en una declaración a PA Media que la reunión “no debería haber ocurrido en el momento en que lo hizo”.

Preguntado por las informaciones sobre las fiestas el día antes del funeral de Felipe, un portavoz de Downing Street dijo:

“(Slack) dio un discurso de despedida para agradecer a cada equipo el trabajo que habían hecho para apoyarle, tanto a los que tenían que estar en la oficina para trabajar como en una pantalla para los que trabajaban desde casa”.

La policía británica dijo el jueves que no investigará las reuniones celebradas en la residencia de Johnson durante el confinamiento del coronavirus, a menos que una investigación interna del Gobierno encuentre pruebas de posibles delitos.