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Los Dragones de Lavapiés de Madrid usan el fútbol como herramienta de integración

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Por Carlos Marlasca
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NIños entrenando, Madrid, España
NIños entrenando, Madrid, España   -   Derechos de autor  Euronews

Los Dragones de Lavapiés es un club de Madrid con miembros de más de 50 nacionalidades en las diferentes categorías masculinas y femeninas. Su labor ha sido reconocida por la UEFA y una marca deportiva.

Es la hora del entrenamiento para Fátima Harthi. De madre española y padre marroquí, esta joven residente en Madrid se siente identificada con los valores de un equipo particular, los Dragones de Lavapiés. No olvida el compañerismo que vivió en su primer momento importante junto a sus compañeras: “Eran los últimos minutos y me paso del balón Jennifer y yo lo metí por la escuadra y ya la portera se tira al suelo y ya empezaron a cogerme en brazos, a animarme diciendo ‘Fátima, Fátima’, de todo…”

Con jugadores de más de medio centenar de nacionalidades en todas las categorías y la integración como uno de los principales objetivos, la labor de este equipo ha sido reconocida por la UEFA y una marca deportiva.

Gracias a un anuncio en el que el equipo es protagonista, ha logrado equipaciones y fondos para sacar adelante un proyecto de arte urbano. “El fútbol lo entendemos cómo expresión, también entendemos que hay otras formas de expresión para los chicos y chicas que les pueden ayudar a transformar sus vidas y a transformar también la comunidad”, explica Dolores Galindo, presidenta del club, que está integrado por más de una veintena de equipos.

Hace ocho años, los Dragones de Lavapiés comenzaron su andadura. Ahora más de trescientos jugadores y jugadoras de diferentes edades forman parte del club. 

Además de la parcela deportiva, en la que fomentan valores como la igualdad o el desarrollo sostenible, la entidad lleva a cabo una importante labor social en uno de los barrios de mayor diversidad cultural de Madrid.

En un pequeño local muy próximo a los campos de entrenamiento se dan clases de inglés y de apoyo para los niños con más dificultades. Pablo César González procede de Chile, es entrenador del club y también enseña a los más pequeños habilidades para hablar entre ellos. “Intentamos que, a través de la comunicación, ellos puedan desarrollar características de resiliencia, características de tolerancia, características de solidaridad, de trabajo en equipo, entre otras, que son las más visible. Como también la intolerancia al fracaso, son muy intolerantes un niño o un adolescente.”

Durante los momentos más duros de la pandemia, los Dragones de Lavapiés entregaron comida a las familias más desfavorecidas y cuidaron de la salud mental de los jóvenes.