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La mala calidad del agua pone en peligro la salud de los ciudadanos europeos

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Por Monica Pinna
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¿Es saludable el agua en Europa? Alrededor de la mitad de los ríos, lagos y aguas de las costas de Europa contienen sustancias peligrosas. En España, la actividad humana amenaza a poblaciones y ecosistemas enteros.

Destino Zamora, donde el agua del grifo está contaminada

Zamora, en España, es solamente una de las provincias donde el agua del grifo está contaminada. Emilia nació en esta provincia y, desde hace un año, recorre la región para medir, periódicamente, la cantidad de nitratos en el agua potable y en los acuíferos.

La periodista de Euronews, Monica Pinna, fue con ella hasta el pueblo de Santovenia. Emilia se ha desplazado allí para comprobar la calidad del agua del grifo de su amiga Sonsoles. Emilia forma parte de la red ciudadana de vigilancia creada por Greenpeace para controlar la calidad del agua en las zonas rurales de España. Ella es la persona a la que se le ha enviado un medidor del nivel de nitratos, en la comarca.

"Utilizamos esta pequeña herramienta para hacer tres mediciones", señala Emilia Román, coordinadora provincial de la asociación de vecinos ‘Pueblos Vivos’. "Se echa en una parte el agua del grifo y, luego, se lee el resultado", explica.

Las tres mediciones realizadas en el agua del grifo de Sonsoles estaban por encima del umbral legal. Emilia y Sonsoles están preocupadas porque los altos niveles de nitratos pueden aumentar el riesgo de aborto, provocar malformaciones en el feto e incluso cáncer, cuando se combinan con otras sustancias. Están enfadadas, y saben quién tiene la culpa de la contaminación.

"Está muy claro qué está contaminando el agua. Es la agricultura intensiva y los que vierten residuos en los campos", declara Sonsoles. "Los nitratos procedentes del estiércol se filtran en las aguas subterráneas y las contaminan".

Las macrogranjas de cerdos se han convertido en el 'enemigo número uno' para los habitantes de las zonas rurales

La contaminación del agua se ha convertido en un escándalo nacional. Los lugareños acusan a las autoridades de dejadez y salen a la calle casi, cada semana, para manifestarse contra las macrogranjas de cerdos.

"El problema de las macrogranjas es que nos invaden. Hay 600 000 cerdos en Zamora. Esto es insoportable. Es una industria insostenible", afirma Luis de Nicolás Latorre, portavoz de la asociación de vecinos ‘Tierra de Alba’.

La región de Castilla y León está entre las veinte primeras de Europa, por número de cerdos. España es también el mayor exportador de carne de cerdo del Viejo Continente. En algunas zonas, los cerdos superan en número a los residentes.

Ningún ganadero aceptó hablar con el equipo de Euronews. La reportera se puso en camino con Greenpeace, para ver cómo se eliminan los purines. Las granjas se pueden ver fácilmente a lo largo de la provincia de Zamora. Los periodistas y los activistas se detuvieron junto a una de ellas.

"El estiércol producido por estos animales se recoge en estos tanques y luego se esparce por todos los campos de cultivo de los alrededores", explica Luís Ferreirim, responsable de las campañas de agricultura, de Greenpeace España. "Cuando el suelo no puede absorber más cantidad, los excrementos se filtran a las aguas subterráneas y las contaminan".

Esta práctica es habitual y legal en España. El problema es su magnitud.

"Las leyes son muy laxas", continúa Luís. "Permiten la autorización de esta práctica sin una visión global de lo que ocurre en el suelo", añade.

En algunas de las principales regiones españolas de cría de cerdos se han detectado niveles de nitratos en las aguas subterráneas hasta cuatro veces superiores al umbral legal de 50 miligramos por litro. Aunque esto no es tan común, los niveles ilegales más bajos sí están muy extendidos. Greenpeace asegura que, según datos oficiales, el 23 % de las aguas subterráneas españolas está contaminado por nitratos, así como también lo está el 22 % de las aguas superficiales.

Según la organización ecologista, este asunto no es ni siquiera la punta del iceberg. Greenpeace consiguió que los habitantes de las localidades de la zona participaran en el control del agua, con el fin de aumentar el número y la frecuencia de las mediciones. Los resultados son nefastos.

"En el año 2000 había unos 60 municipios afectados por la contaminación por nitratos en la región de Castilla y León. Actualmente son, ya, más de 700. Esto no afecta solamente a esta región. Cataluña tiene el 40 % de sus acuíferos subterráneos totalmente contaminados por nitratos", señalan en Greenpeace.

Las autoridades comunitarias llevan a España ante la Justicia por la contaminación por nitratos

Las autoridades comunitarias han llevado a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no atajar la contaminación por nitratos. Se culpa del problema, tanto a la agricultura intensiva como a la ganadería. El ejemplo más claro es el desastre ecológico del Mar Menor.

El Mar Menor agoniza asfixiado por los fertilizantes

Casi todas las mañanas se pasa el rastrillo a fondo en la playa de Los Nietos, para evitar que se pudran muchas de las algas que se encuentran en la arena. En verano esta tarea se hace casi imposible. Las algas crecen sin control, alimentadas por los nitratos de los abonos agrícolas.

Este proceso, llamado eutrofización, provocó dos sucesos catastróficos en 2019 y el año pasado. Toneladas de peces muertos fueron llevados por las olas hacia la costa. Las imágenes conmocionaron al mundo. También se convirtieron en una llamada a la acción.

Monica Pinna pasó un día con Pedro y Ramón, un ecologista y el presidente de una asociación de vecinos, respectivamente, para entender cómo sucedió este desastre.

"La agricultura intensiva se practica en toda la zona del Mar Menor. Los nutrientes se filtran a la laguna", explica Pedro Luengo, biólogo de la organización ‘Ecologistas en Acción’. "Estos fertilizantes desestabilizan el ecosistema y producen eutrofización, un crecimiento excesivo de algas. El mar se convierte en una especie de ‘sopa verde’ en verano y, a veces, produce la muerte de los peces, como hemos visto. Todavía no se ha encontrado ninguna solución, porque la solución está tierra adentro", añade en referencia a que son los vertidos de los desechos generados por la agricultura intensiva los que provocan el problema.

El equipo de Euronews no tuvo que ir muy lejos para encontrar el ‘Campo de Cartagena’, 60 000 hectáreas de cultivo intensivo alrededor de la laguna. Según Ramón, "el regadío es la principal causa de la desastrosa situación del Mar Menor".

"Este tipo de agricultura intensiva ha acabado con los campos en terrazas. Esta zona se ha convertido en un enorme espacio plano que se inclina hacia el Mar Menor. Las intensas lluvias provocan una enorme erosión y se llevan la tierra y los fertilizantes al Mar Menor", explica Ramón Pagán, presidente de la asociación de vecinos ‘Pacto por el Mar Menor’.

El representante de los regantes del ‘Campo de Cartagena’ señala a la autora del reportaje que la agricultura, no es el único factor culpable en este asunto. Y le explica que la mayoría de los agricultores han cambiado sus formas de cultivar hacia métodos de producción sostenibles.

"La agricultura intensiva bien gestionada no causa ningún problema", declara Manuel Martínez Madrid, presidente de la Asociación de Regantes del Campo de Cartagena. "No hay razón para creer que contribuya al mal estado del Mar Menor. Utilizamos menos de la mitad del agua que recomienda la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y mucho menos abono del que recomienda este organismo. Somos los que menos fertilizantes utilizamos del mundo", añade.

Sin embargo, los datos demuestran que cada día llegan a la laguna toneladas de nitratos.

Asociaciones y científicos llevan años pidiendo a las autoridades locales y nacionales que salven la laguna. Se quejan de que su solicitud es sistemáticamente ignorada.

La Administración local, de ideología conservadora, ofreció a Monica Pinna una larga lista de medidas que se están aplicando y devolvió algunas responsabilidades a la coalición de izquierdas, al frente del Gobierno español. La realidad es que el Mar Menor se está muriendo. Los científicos aseguran que aún es posible salvarlo. Pero, cuanto más tiempo pase, más irreversible será el daño causado.