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El Papa lucha contra el dolor de piernas en su viaje a Malta y defiende a los migrantes

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Por Reuters
El Papa lucha contra el dolor de piernas en su viaje a Malta y defiende a los migrantes
El Papa lucha contra el dolor de piernas en su viaje a Malta y defiende a los migrantes   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Philip Pullella

LA VALETA, 2 abr – El Papa Francisco, con dolores en las piernas, dijo el domingo que los países deben ayudar siempre a los que intentan sobrevivir “entre las olas del mar”, al concluir un viaje a uno de los países mediterráneos que están en el centro del debate migratorio en Europa.

Al comienzo del último día de su viaje, Francisco visitó la gruta de la ciudad de Rabat, donde, según la tradición, vivió San Pablo durante dos meses cuando se encontraba entre los 75 náufragos que se dirigían a Roma en el año 60 de nuestra era. La Biblia dice que fueron acogidos con una bondad inusual.

“Nadie sabía sus nombres, su lugar de nacimiento o su estatus social; sólo sabían una cosa: que eran personas necesitadas de ayuda”, dijo el Papa en una oración en la gruta.

El pontífice, de 85 años, padece una crisis de dolor en la pierna y tuvo dificultades para caminar en la pequeña gruta. Ha estado sentado en las ceremonias más de lo habitual.

En la misa celebrada posteriormente para unas 20.000 personas, estuvo mayormente sentado mientras el arzobispo de La Valeta, Charles Scicluna, dirigía gran parte de la liturgia

Francisco tuvo que utilizar un montacargas para embarcar en su vuelo en Roma y desembarcar a su llegada a La Valeta el sábado, y al final de la misa del domingo, se saltó la tradicional procesión de salida con todos los obispos.

Malta, una de las rutas más importantes usadas por los migrantes que cruzan desde Libia a Europa, era un lugar natural para que el Papa repitiera su llamamiento a la seguridad de los migrantes.

“Ayúdanos a reconocer desde lejos a los necesitados, que se debaten entre las olas del mar, estrellados contra los arrecifes de costas desconocidas”, rezó en la gruta.

El gobierno del primer ministro Robert Abela insiste en que la isla, el país más densamente poblado de Europa con diferencia, está “llena”, y se niega a permitir el desembarco de otros migrantes que no sean los rescatados dentro de su propia zona de salvamento

Malta dice que los migrantes rescatados deben ser llevados al puerto más cercano.

El viernes, el barco de la ONG alemana Sea Eye IV se encontraba frente a las aguas territoriales maltesas intentando desembarcar a 106 migrantes rescatados de aguas libias y se le negó la entrada.

Las organizaciones de derechos humanos han criticado a la isla por su participación en las “devoluciones”, en las que los migrantes rescatados en coordinación con Malta son devueltos a Libia. Las organizaciones afirman que esto infringe el derecho internacional, ya que Libia no es un país seguro.

El sábado, Francisco se dirigió a los funcionarios del gobierno y denunció los “sórdidos acuerdos con criminales que esclavizan a otros seres humanos”. En el pasado ha comparado las condiciones de los centros de acogida de inmigrantes en Libia con los campos nazis y soviéticos.