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Triunfo arrollador del ultranacionalista, Viktor Orbán, que se asegura un cuarto mandato en Hungría

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Por Francisco Fuentes  con EFE
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Viktor Orbán celebra su victoria el domingo por la noche en Budapest (Hungría).
Viktor Orbán celebra su victoria el domingo por la noche en Budapest (Hungría).   -   Derechos de autor  Petr David Josek/AP

Amplio triunfo del primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, que consigue un cuarto mandato en las elecciones generales celebradas este domingo.

Su formación política, Fidesz, revalidará la mayoría absoluta de dos tercios en el Parlamento húngaro (con 135 escaños de los 199 de la Cámara), para continuar con los cambios constitucionales, que han permitido a su Gobierno controlar todas las estructuras del Estado.

El dirigente europeo, considerado como el más cercano al presidente ruso, Vladímir Putin, ha dado al traste con las aspiraciones de la izquierda.

"Esta vez hemos luchado contra las fuerzas más grandes, la izquierda en casa, la izquierda internacional, los burócratas de Bruselas, todas las organizaciones del imperio Soros, los principales medios de comunicación internacionales y, además, también el presidente ucraniano. Nunca tuvimos tantos oponentes", dijo un exultante, Viktor Orbán, antes los militantes y simpatizantes de su partido.

La coalición "Unidos por Hungría" de los seis partidos de la oposición ha sufrido unfracaso estrepitoso (57 escaños en total). Su candidato a primer ministro, Péter Márki-Zay, no ha ganado ni en su propia circunscripción.

La única sorpresa de estas elecciones húngaras ha sido el partido de extrema derecha "Nuestra Patria" que consigue siete escaños, tras superar el preceptivo umbral del 5% de los votos.

Estos comicios han puesto de manifiesto una vez más, la capacidad de Orbán para interpretar los sentimientos de los húngaros tras la invasión rusa de Ucrania.

"Guerra o paz", su principal lema de campaña, ha llevado a los electores a apostar por la estabilidad.

Sus críticos denuncian que el control que ejerce sobre los medios, y la reforma del sistema electoral limitan las posibilidades de cambio.

Fuentes adicionales • AFP