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Desolación e incomprensión entre los desplazados ucranianos que huyen de Mariúpol

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Por Euronews en español
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Dos desplazados ucranianos descansan en el centro de acogida de Zaporiyia
Dos desplazados ucranianos descansan en el centro de acogida de Zaporiyia   -   Derechos de autor  AFP

Los testimonios de los ucranianos desplazados que llegan al centro de acogida de Zaporiyia son realmente estremecedores. Vienen de diferentes lugares, algunos bajo la ocupación rusa y otros víctimas de un asedio brutal con combates callejeros diarios.

Angela Berg viene de una ciudad ya tristemente conocida: Mariúpol, y su historia es desgarradora: "Un hombre con una ametralladora nos dijo a todos que nos tumbáramos en el suelo, y nos tumbamos sobre cristales rotos. Empezaron a disparar con tanques al edificio, que se incendió, un edificio de 12 pisos. Y según iba saliendo la gente, el hombre de la ametralladora les disparaba. Me acosté con los niños y les dije que no salieran, porque si no los mataban".

Tras este traumático episodio, Angela Berg decidió escapar del infierno con un gran coste emocional, al tener que dejar a su madre en la ciudad: "Fue la decisión más dura que he tomado nunca. Tuve que elegir entre mi madre y mis nietos".

Según salíamos del edificio en llamas nos disparaban. Les dije a mis hijos que se quedaran dentro o les matarían
Angela Berg
Desplazada ucraniana de Mariúpol

Ivan Kosyan también decidió escapar después de que el edificio en el que vivía fuera bombardeado por la artillería rusa. Ivan habla de muchos muertos y de gente quemada viva. Un horror difícil de superar, más aún para alguien tan joven como él:

"Por supuesto, nos sentimos aliviados en cuanto llegamos a territorio controlado por los ucranianos" relata Ivan. "Todo se hizo más fácil en cuanto estuvimos con los nuestros".

Todos estos desplazados no solo comparten duras experiencias sino también un sentimiento general de incomprensión hacia la actitud de las tropas rusas. La pregunta de miles de ucranianos es siempre la misma: ¿Por qué?