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La capital ucraniana despierta desafiante y con lágrimas tras la retirada rusa

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Por Reuters
La capital ucraniana despierta desafiante y con lágrimas tras la retirada rusa
La capital ucraniana despierta desafiante y con lágrimas tras la retirada rusa   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Elizabeth Piper y Stefaniia Bern

KIEV, 7 abr – Cargados de bolsas, carritos y una que otra mascota, los ucranianos regresaban a la capital, Kiev, algunos con lágrimas en los ojos y otros nerviosos por volver a casa tras la retirada de las tropas rusas desde las afueras de su ciudad.

Una semana después de que las fuerzas rusas se retiraron de los poblados del norte de Kiev, dejando tras de sí edificios arrasados y cadáveres en algunas calles, las autoridades han advertido a la población de que no regrese todavía a la capital, por temor a una nueva ofensiva.

Sin embargo, para muchos de los que regresaron el jueves a la concurrida estación de tren del centro de Kiev, el deseo de ver a sus padres ancianos o de continuar con sus trabajos pesaba más que cualquier preocupación por la seguridad.

Algunos trabajadores regresaron sin sus familias, dejando a sus esposas e hijos en la relativa seguridad del oeste de Ucrania, mientras que otros se apresuraron a recoger sus pertenencias antes de volver a salir. Algunos dijeron que habían vuelto para quedarse, al menos por ahora.

“Quiero ver a mis padres, son ancianos”, dijo Olena Oleshyntseva, que llegó a la estación de tren de Kiev después de quedarse en la vecina Moldavia por seguridad. Empezó a llorar mientras susurraba: “Soy su hija”.

Para Ksiusha Lysyk, de 24 años, que trabaja como manicurista, el sentimiento era el mismo. Sólo quería ver a sus padres. “Echaba de menos Kiev, echaba de menos mi casa”, dijo.

En un jueves soleado, había más señales de que algo más parecido a la vida normal volvía a Kiev. Había personas que salían a trotar por la mañana, las mujeres paseaban con sus perros y las campanas de las iglesias convocaban a los creyentes a un servicio religioso matutino. Algunos jugaban al ajedrez en el parque mientras sonaba una sirena antiaérea.

Los puestos de control del Ejército y controles de carretera en las calles de la ciudad recuerdan a los residentes que la vuelta a la vida normal puede estar aún muy lejos.

“¿PORQUÉTEMER A LOSCADÁVERES?”

Alrededor de la mitad de la población de Kiev, una ciudad de unos 3 millones de habitantes antes de la guerra, ha huido, dijo el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, a principios de este mes, advirtiendo a la gente que debe esperar un poco antes de regresar.

En el mercado de Zhytniy, uno de los más antiguos de Kiev, en un edificio soviético en ruinas donde los suelos son irregulares y los mostradores están agrietados, las hileras de puestos de venta de fruta, carne, queso e incluso calcetines vuelven a llenarse lentamente.

Ihor Ostapenko, quien tiene un puesto de venta de frutas, verduras y hierbas recolectadas en la región de Kiev, se mostró desafiante ante la posible amenaza de una nueva invasión y despreció las advertencias de las autoridades municipales mientras volvía al trabajo.

“Hoy en día hay menos gente”, dijo, mientras colocaba puñados de hierbas. “¿Por qué deberíamos tener miedo? Rusia se ha ido. ¿Por qué deberíamos tener miedo de los cadáveres?”.

Los cafés y restaurantes están reabriendo, y uno de ellos, ZigZag, en un distrito de moda de Kiev, vuelve a poner mesas y sillas en la acera.

“Ahora hay mucha más gente. Mucha gente ha vuelto a Kiev. Hace dos semanas, la ciudad estaba completamente vacía, sin gente”, dijo Kostia Yastreb, gerente de la cafetería. “Hace una semana, había 20 personas al día. Ahora recibimos a unas 60 personas al día, y el número seguirá aumentando, estoy seguro”.