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Un suburbio de París exhibe poco interés por los candidatos presidenciales

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Por Reuters
Paris suburb feels little love for either presidential candidate
Paris suburb feels little love for either presidential candidate   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

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Por Layli Foroudi y LEAGUEDJ

BOBIGNY, FRANCIA, 15 abr -El entrenador de boxeo Kab Thiam ha votado dos veces en elecciones francesas: en 2002 para impedir que el ultraderechista Jean-Marie Le Pen llegase al poder y nuevamente el domingo pasado en favor del candidato presidencial de la extrema izquierda.

Ahora, con su favorito, Jean-Luc Melenchon, fuera de la contienda electoral, el hombre de 39 años no planea votar en la segunda vuelta del 24 de abril. Encuentra a ambos aspirantes, el actual presidente Emmanuel Macron y Marine Le Pen, hija de Jean-Marie, desagradables.

“Macron y Le Pen comparten las mismas ideas”, dijo Thiam, mientras entrenaba a un joven boxeador en el gimnasio Mohamed Ali en Bobigny, un suburbio étnicamente diverso situado al norte de París.

Melenchon ganó el 60% de los votos en la primera vuelta en Bobigny, que se encuentra en el departamento administrativo más pobre de Francia, Seine-Saint-Denis. Ahora, sus seguidores en los suburbios de París y más allá serán cruciales para resolver el balotaje, que aparentemente será reñido.

Muchos, como Thiam, sienten que Francia se ha vuelto cada vez más islamófoba a medida que el gobierno de Macron ha aprobado una serie de leyes y medidas que, según afirma, tienen como objetivo abordar el extremismo religioso y preservar los valores laicos nacionales.

También hay percepciones de que Macron es un “presidente de los ricos”, alejado de la gente, ya que ha adoptado posiciones económicas de derecha. Eso parece estar deteniendo otro frente unido contra la extrema derecha, como ocurrió en votaciones anteriores, y podría causar la participación más baja en décadas, muestran las encuestas.

Un análisis de Reuters de los resultados de la primera ronda mostró que Macron tiene problemas para obtener apoyo en áreas de bajos ingresos y tendrá dificultades para llegar a los votantes fuera de su base de habitantes urbanos educados de clase media.

Sin embargo, se prevé que Macron gane por un estrecho margen.

En una segunda vuelta entre los mismos candidatos en 2017, Macron obtuvo el 79% de los votos, por encima del promedio nacional del 66%, en Seine-Saint-Denis, que votó abrumadoramente a favor de dejar fuera a Le Pen.

Ahora, sin embargo, “Macron se está polarizando en estas áreas porque se lo considera de derecha y que favorece a los ricos, mientras que Le Pen da menos miedo que su padre”, dijo Jean-Yves Dormagen, profesor de la Universidad de Montpellier.

“Ha hecho todo lo posible para suavizar su discurso sobre el tema de la identidad y que parezca razonable y menos racista”.

MIROMISBOLSILLOS

Al crecer, Sami Mahdjoub, que lleva a su hijo a boxear en el gimnasio de Thiam, recuerda cómo sus padres invocaban a Jean-Marie Le Pen para persuadirlo de que se portara bien, diciendo: “trabaja duro en la escuela o te deportarán”.

Hoy en día, el franco-argelino de 38 años dijo que ya no veía el nombre de Le Pen como una amenaza.

“No escucho lo que dice, miro lo que queda en mis bolsillos y con Macron no tengo nada”, dijo Mahdjoub. “¿Con Le Pen será mejor? No lo sé”.

Melenchon ha pedido a sus seguidores que no voten por la extrema derecha, pero no ha respaldado a Macron. Su partido está realizando una votación en línea sobre su postura y el resultado se conocerá el sábado.

Sabine Rubin, legisladora del partido de Melenchon en Seine-Saint-Denis, dijo que entendía la renuencia a votar por Macron.

“Ven desaparecer los servicios públicos, caer su propio poder adquisitivo (…) el abandono de estos barrios no es nuevo pero ahora también hay desprecio”, dijo.

Pero para muchos, Le Pen y su partido de extrema derecha Agrupación Nacional también siguen siendo desagradables.

Emma D’Angelo, una graduada desempleada de Bondy y votante de Melechon, lloró por los resultados de la primera vuelta y consideró quemar su tarjeta electoral. Pero se ha hecho a la idea de votar por Macron.

“Para los estudiantes es como elegir entre la peste y el cólera. No esperamos nada de él, pero vamos a votar por él porque está fuera de discusión que gane Marine Le Pen”, dijo D’Angelo, de 22 años, quien está postulando para programas de maestría.