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Análisis | La Corte Penal Internacional investiga si se cometieron crímenes de guerra en Ucrania

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Por Beatriz Beiras  con EFE / AP / AFP
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Beatriz Beiras, Euronews  / Fosas comunes en Bucha, Ucrania 8/4/2022
Beatriz Beiras, Euronews / Fosas comunes en Bucha, Ucrania 8/4/2022   -   Derechos de autor  Euronews / AP

Genocidio, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, agresión, son palabras modernas para lo que siempre se llamó “los horrores de la guerra”. Son términos acuñados después de la Segunda Guerra Mundial, por la Justicia internacional y que sentaron las reglas internacionales que rigen la guerra.

Desde el principio de la invasión rusa de Ucrania, y sobretodo con el descubrimiento de la masacre de Bucha, tras la retirada de las tropas rusas, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional considera que allí se han cometido crímenes que entran bajo su jurisdicción.

En su segunda visita a Ucrania, desde que la CPI inició la recopilación de pruebas para una investigación el 2 de marzo, el fiscal jefe Karim Khan dijo:

“Existen motivos razonables para creer que se han cometido crímenes que entran bajo la jurisdicción del tribunal. Debemos atravesar la niebla de la guerra para llegar a la verdad”.

Para “separar la verdad de la ficción” trabajan los equipos forenses de 10 países europeos junto con los ucranianos, además de los de la CPI. Ucrania le dio jurisdicción para investigar todos los crímenes cometidos en su territorio.

Durante su visita a Bucha, la presidenta de la Comisión Europea, se preguntó, ante lo que vio allí: ¿Si esto no es un crimen de guerra, qué es un crimen de guerra?

Según la CPI, de la que forman parte 123 Estados, es crimen de guerra “lanzar un ataque a sabiendas de que causará muertos y heridos entre la población civil”. El bombardeo de la estación de Kramatorsk, donde murieron 52 personas, también podría encajar en esta definición.

Según el fiscal jefe de la CPI, una vez analizadas las evidencias, “se verá hacia donde llevan” es decir a la eventual acusación formal de todos los responsables. Y eso es lo más difícil.

Y todavía mucho más elevar esos crímenes a la categoría de genocidio, el crimen de crímenes. El doce de abril Biden utilizó esa palabra para describir lo que estaba haciendo Putin en Ucrania. Aunque añadió que son los juristas quienes deben establecerlo y no quedó claro que Estados Unidos vaya a formalizar tal acusación.

En primer lugar porque según la Convención sobre el Genocidio de la ONU de 1948 firmada por Estados Unidos y más de 150 países genocidio es “intentar destruir un grupo nacional, étnico, racial o religioso parcial o totalmente” y hay que demostrar que existe esa intención. Además ello implicaría intervenir para detenerlo y castigarlo.

La historia nos recuerda que sólo los vencidos han pagado por los crímenes de guerra que cometieron. Y cuando ni China, ni Rusia, ni la India, ni Estados Unidos reconocen la jurisdicción de la CPI, lo más que cabe esperar es que se puedan establecer los hechos que permitan rendir justicia a las víctimas de unas atrocidades que transgreden nuestra humanidad.