This content is not available in your region

Preocupación y pérdidas millonarias: las empresas sufren lo peor de la crisis entre España y Argelia

Access to the comments Comentarios
Por Laura Llach  & Lucía Riera y Lamine Bezzaz
euronews_icons_loading
THE CUBE | Las consecuencias económicas de la crisis diplomática entre España y Argelia
THE CUBE | Las consecuencias económicas de la crisis diplomática entre España y Argelia   -   Derechos de autor  Euronews

“Estamos preocupados y, después de una semana, esta preocupación se ha convertido en resignación. No recibimos ningún tipo de información positiva que nos haga albergar esperanza por parte de nuestro distribuidor en Argelia”.

El que habla es Fernando Garay, director general de Vitrinor, una empresa española que lleva desde 2010 manteniendo relaciones comerciales con Argelia, país con el que tiene una cifra de negocios anual de un millón de euros.

Tras casi dos semanas desde que el país norteafricano paralizase el Tratado de Amistad que mantenía con el Gobierno español, las tensiones entre ambos países están lejos de resolverse.

El cambio de postura de Madrid sobre el Sáhara Occidental, que Argel califica de "injustificable", ha dejado en suspenso veinte años de amistad con el país europeo y las exportaciones e importaciones entre ambos países.

“Llevamos algo más de una semana completamente paralizados. Todas las empresas españolas y argelinas que puedan operar con producto español ahora mismo están paralizadas”, señala Garay.

Una situación que tiene en vilo a los empresarios. A pesar de que las autoridades han asegurado que el "desacuerdo político" no afectará a sus compromisos comerciales con la Unión Europea, la realidad es que se han suspendido las domiciliaciones bancarias en operaciones provenientes y destinadas a España tal y como anunciaba la circular enviada por la Asociación de Bancos y Establecimientos Financieros argelinos.

Lo que deja en el aire los cerca de 2.000 millones de euros que supone para España el comercio internacional con Argelia. En el caso de Vitrinor, los pedidos que estaban previstos para finales de junio, cursados desde hace dos meses y valorados en unos 200.000 euros, se han visto cancelados.

“Ahora mismo hay una decisión política firme que de momento no ha cambiado, y eso hace que sea totalmente imposible trabajar ahí. Realmente, las empresas estamos siendo las más penalizadas y, por desgracia, no es algo que está en nuestras manos el poder resolver”, cuenta el director general de Vitrinor.

Además, asegura que no son especialmente optimistas de que se vaya a resolver la situación en el corto plazo.

Introducirse en un mercado complejo

Aunque desde la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) no dan una cifra concreta, aseguran que son muchas las empresas españolas que están exportando a Argelia en diversos sectores. Entre los más afectados por la decisión del país, se encuentran el sector de la semimanufactura, los fertilizantes, alimentos y bebidas y el sector cerámico.

A esto se le suma que, hasta ahora, España era el segundo socio comercial de Argelia en productos para infraestructuras ferroviarias. Durante la crisis de 2008 en el país europeo, fueron muchas las empresas que encontraron refugio tras las fronteras argelinas.

Algo que no fue fácil, ya que la mayoría de empresarios coinciden en que invertir y entrar en el mercado del país norteafricano entraña muchas dificultades. Aunque, una vez dentro, se valora la calidad del producto español.

Fernando Garay, de Vitrinor, coincide en este punto. La empresa de menaje para cocina consiguió hacerse un hueco en el mercado argelino en 2010, pero estuvo peleando durante muchos años para poder entrar.

“Es un país en el que no es sencillo entrar, todos los procesos logísticos y burocráticos son sumamente complejos. De hecho, en los últimos años Argelia había tenido una política, hasta cierto punto, restrictiva para poder equilibrar su balanza de pagos y eso hacía que todos los trámites arancelarios fuesen complejos”, explica el director general.

Argelia es un país en el que no es sencillo entrar, todos los procesos logísticos y burocráticos son sumamente complejos
Fernando Garay
Director general de Vitrinor

“Sin embargo, una vez has entrado y empiezas a manejarte, es un país muy bueno para poder hacer negocios”, añade. Es por esto que, como otros empresarios, teme perder este mercado en el que tan arduamente ha costado introducir a su empresa.

“En Argelia se va a seguir consumiendo nuestro producto y, evidentemente tenemos mucha competencia, que entendemos que vendrá a cubrir nuestro hueco en muy poco tiempo. Después retomar otra vez esa actividad será verdaderamente complicado", zanja.

El alcance del impacto en España y Argelia

Desde la CEOE trabajan para analizar el alcance que tendrá en las empresas el impacto de la situación. “No es que el negocio esté parado totalmente, porque tenemos las operaciones de antes del 9 de junio cuando entró en vigor la circular”, cuenta a Euronews Marta Blanco, presidenta de CEOE Internacional.

“Estamos en un punto en el que hay mercancía llegando de operaciones que estaban domiciliadas, y esto no tiene por qué tener ningún problema. Ahora, si hay algo que está llegando o está en puerto que no estuviera domiciliado, eso sí tendrá problemas, porque desde el 9 de junio no se puede atender el pago y por lo tanto está bloqueado”, apunta.

Para resolver la situación la presidenta confía en la diplomacia, “que las conversaciones lleguen a buen puerto para que así se pueda desbloquear y haya nuevas operaciones”.

En Argelia, la Asociación Nacional de Comerciantes y Artesanos advirtió del impacto de la decisión argelina en una serie de importaciones y exportaciones, como semillas, pescado, dátiles, fertilizantes, aceites vegetales, papel, cartón, plásticos y productos siderúrgicos.

Esta misma organización también pidió cambiar el origen de las importaciones de estos productos y fomentar la producción local para evitar las consecuencias de la suspensión del tratado con España, que es el quinto proveedor de Argelia después de China, Francia, Italia y Alemania.

¿Peligra el suministro de gas a España?

La ruptura del acuerdo hizo saltar todas las alarmas en España y la principal preocupación era que se viese afectado el suministro de gas natural que proporciona Argelia, lo que supone una tercera parte del que se consume en el país europeo.

Tras la advertencia por parte de la Unión Europea, Argelia salía al paso con un comunicado en el que garantizaba la continuidad del suministro y reafirmaba los contratos firmados con tres de las empresas energéticas españolas más relevantes.

"Los mayores perdedores de la suspensión del tratado argelino-español son las empresas españolas, dado que la mayor parte de las exportaciones argelinas proceden del gas y del petróleo, y que representan más del 90% del total”, explica el profesor de economía, Omar Haroun.

A largo plazo España podría perder algo mucho más importante que la interrupción del flujo de gas, y esto es la posibilidad de convertirse en "hub" europeo para la distribución de gas en Europa.

Hay dos gasoductos que suministran al Viejo Continente, uno es un gasoducto directo entre Argelia y España con una capacidad de 12.000 millones de metros cúbicos (al año), y otro entre Argelia e Italia con una capacidad de 32.000 millones de metros cúbicos.

El pasado mes de abril, el primer ministro italiano, Mario Draghi, firmaba un acuerdo para aumentar las exportaciones de gas a Italia. Tras la visita se anunció que las ventas de gas del país magrebí aumentarían en un 40% entre 2023 y 2024. Lo que supondría 9.000 millones de metros cúbicos más al año.

Por su parte, España ha dejado de recibir de forma directa 6.000 millones de metros cúbicos desde que Argel cortase el gasoducto Magreb-Europa, que conectaba Argelia con este país a través de Marruecos.

Las tensiones entre los dos países amenazan las aspiraciones españolas de convertirse, tras la progresiva expulsión del gas ruso, en la vía alternativa europea. Una oportunidad que Italia ha aprovechado al asegurarse el triple de gas argelino que España a partir de 2023, erigiéndose así como el gran socio europeo de Argelia.