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Las partes enfrentadas de Yemen solo acuerdan renovar la tregua -ONU

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Por Reuters
Las partes enfrentadas de Yemen solo acuerdan renovar la tregua -ONU
Las partes enfrentadas de Yemen solo acuerdan renovar la tregua -ONU   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

ADÉN, 2 ago – Los bandos enfrentados en Yemen acordaron renovar una tregua de dos meses que expiraba el martes, según informó el enviado de Naciones Unidas, a pesar de la presión internacional para ampliar lo acordado aprovechando el tramo más largo de relativa calma en el país en más de siete años.

“Esta prórroga de la tregua incluye el compromiso de las partes de intensificar las negociaciones para alcanzar un acuerdo de tregua ampliado lo antes posible”, dijo el enviado especial para Yemen, Hans Grundberg, en un comunicado.

Grundberg había estado presionando para lograr una tregua de seis meses con medidas adicionales, según dijeron fuentes a Reuters, pero ambas partes han expresado quejas sobre la aplicación del acuerdo de tregua existente, acordado por primera vez en abril, y la desconfianza es profunda desde ambos lados.

Representantes estadounidenses y omaníes también se habían puesto en contacto con las partes para respaldar la propuesta de Grundberg, tras la visita del presidente estadounidense Joe Biden a Arabia Saudita el mes pasado, donde anunció un acuerdo para “profundizar y ampliar” la tregua.

Biden, que se congratuló de la renovación de la tregua, dijo que, aunque es un paso importante y esencial para salvar vidas, “no es suficiente a largo plazo”.

El conflicto, que enfrenta a una coalición liderada por Arabia Saudita con el grupo insurgente hutí, la autoridad de facto en el norte de Yemen que cuenta con el apoyo de Irán, ha matado a decenas de miles de personas y provocado que millones pasen hambre.

Riad ha estado tratando de salir de una guerra costosa que ha sido un punto de tensión con el Gobierno de EEUU, que detuvo su apoyo a las operaciones ofensivas de la coalición. El conflicto es ampliamente considerado como una guerra por delegación entre Arabia Saudita e Irán.

El Ministerio de Asuntos Exteriores saudita dijo el miércoles que la tregua tenía como objetivo principal establecer un alto el fuego completo y permanente e “iniciar el proceso político” entre el Gobierno reconocido internacionalmente y los hutíes.

El ministerio saudita instó a los hutíes a cumplir con los términos relativos a los ingresos portuarios y a reabrir rápidamente las carreteras en la disputada Taiz, bajo el asedio de los hutíes.

Ambas partes han expresado su frustración por la aplicación de la tregua. El Gobierno respaldado por Arabia Saudita culpó a los hutíes de no reabrir las principales carreteras de Taiz. El grupo acusó a la coalición de no cumplir con el número acordado de barcos de combustible en el puerto de Hodeidah y los vuelos desde la capital Saná, ambos en poder del movimiento.

Grundberg dijo que intensificará el compromiso con las partes en las próximas semanas para garantizar la plena aplicación de lo acordado.

Una tregua ampliada, dijo, ofrecería un mecanismo para pagar los salarios del sector público, la apertura de carreteras, la ampliación de los vuelos desde Saná y el flujo regular de combustible a Hodeidah. La ONU también está presionando para que se establezca un alto el fuego permanente que permita la reanudación de las conversaciones para una resolución política sostenible.

Sufian al-Thawr, residente en Saná, dijo que sin más medidas para abordar los problemas económicos y asegurar negociaciones más amplias, la tregua será “un mero descanso de los guerreros” y que las hostilidades volverán.

Desde 2015, cuando la coalición intervino contra los hutíes, la economía y los servicios básicos de Yemen han colapsado, dejando al 80% de la población del país, unos 30 millones de personas, necesitada de ayuda.

El aumento de los precios de los alimentos corre el riesgo de sumir a más personas en el hambre, ya que la escasez de fondos ha obligado a la ONU a recortar las raciones de alimentos.

“Queremos una tregua que mejore nuestro nivel de vida”, dijo la maestra de escuela Elham Abdullah, que vive en Adén, donde el Gobierno tiene su sede tras ser expulsado de Saná por los hutíes a finales de 2014.

El estudiante universitario Tah Abdul-Kareem dijo que se necesita más, pero “aun así, es mejor que volver a la guerra”.