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Medidas de ahorro energético y serias restricciones ponen en jaque al comercio en España

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Por Jaime Velázquez & Euronews
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Medidas de ahorro energético y serias restricciones ponen en jaque al comercio en España
Derechos de autor  euronews

Los españoles siguen disfrutando del sol en las terrazas de los establecimientos hosteleros. Ha sido un verano caluroso, y hará frío en invierno. El Gobierno español ha aprobado una ley que limita la temperatura del aire acondicionado a 27 grados Celsius, y un máximo de 19 grados en el interior, durante el invierno. Bares, tiendas y oficinas tendrán que mantener sus puertas cerradas para garantizar la eficiencia energética. Solamente en Madrid, adaptarse a la nueva normativa costará a los propietarios de bares más de 500 millones de euros.

"Tenemos que afrontar el otoño y el invierno con una temperatura máxima de 19 grados Celsius en el interior de los locales. Esto puede suponer una disminución del consumo de alrededor del 3 %", declara Juan José Blardony, director general de Hostelería de Madrid.

Los edificios públicos tendrán que apagar las luces, y los escaparates deberán permanecer a oscuras por la noche. A partir de septiembre, los trenes de corta y media distancia serán gratuitos, para potenciar el uso del transporte público. Con estas medidas, España espera cumplir con el 7 % de ahorro energético, recomendado por la UE.

"Las medidas de ahorro energético imponen serias restricciones dentro de los bares, pero algunos se preguntan: ¿qué pasará con las terrazas? Después de la pandemia de COVID-19, los españoles se han acostumbrado a estar al aire libre, incluso en invierno", explica el periodista de Euronews, Jaime Velázquez.

Solamente en Madrid hay 3 000 terrazas con calefacción exterior. El Ayuntamiento madrileño tiene previsto prohibir las calefacciones de gas, pero incluso con radiadores eléctricos, las terrazas consumen unos 78 000 kilovatios por hora al día.

"No tiene ningún sentido que pidamos a los supermercados que pongan puertas en las estanterías de los productos lácteos, y al mismo tiempo, permitamos que las terrazas calienten el aire de las calles con radiadores. Necesitamos un decreto, una vía rápida, para contemplar esta medida, antes del invierno", afirma Javier Pamos, analista energético de la Fundación Renovables.

España espera que las nuevas normas de ahorro energético sean suficientes para cumplir con los objetivos de la Unión Europea, al menos, durante unos meses. Pero, a pesar de que el precio del gas ha bajado, la factura de la electricidad sigue subiendo en el país. Ahora, la electricidad es tres veces más cara que hace un año.

Para ampliar y conocer más estas medidas que ha puesto en marcha el Gobierno de España, el periodista Jaime Velázquez se reúne con Joan Groizard, director general del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía en España (organismo que forma parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico). 

Muchas gracias por recibirnos. ¿Son suficientes estas medidas que se han aplicado en España por parte del Gobierno?, pregunta el reportero.

"Pues... para nosotros estas medidas son un primer paquete, son unas medidas iniciales. Son medidas que llamamos de 'no regret', son medidas que no tienen, no requieren ningún tipo de 'remordimiento', porque apenas requieren de inversión. Son medidas fáciles de implementar. Estamos, ahora mismo, en un proceso con las comunidades autónomas, con los agentes industriales, con los partidos políticos, para recabar propuestas de todos ellos, y crear un plan de contingencia más amplio, que pueda incorporar medidas adicionales a las que hemos venido trabajando hasta ahora", declara Joan Groizard.

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Joan Groizard, director general del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía en España.Euronews

España está muy poco expuesta, o por lo menos no tanto como otros países europeos, al gas ruso. ¿Por qué tenemos que hacer estos esfuerzos?, interroga el periodista de Euronews.

"Efectivamente. En España, históricamente, una cuestión de menor interconexión con los mercados europeos ha provocado que, durante muchos años, los consumidores españoles no se han podido beneficiar del gas ruso. Cuando el gas ruso era barato y abundante, no se pudieron beneficiar de energía eléctrica más barata, a nivel europeo. Esto ha requerido que España realizara inversiones en plantas de regasificación, en infraestructuras, para ser más autosuficientes. En este contexto actual, han cambiado las tornas, de algún modo. Y, ahora, esa infraestructura que ha costado mucho a los consumidores españoles, permite a España encontrarse en una situación mucho más firme, mucho más solvente. Y, por lo tanto, afrontamos este invierno con preocupación, por supuesto, pero tal vez, con más tranquilidad que nuestros ‘compañeros’ del resto de Europa. En este sentido, yo creo que hay una base, uno de los pilares básicos absolutos de la Unión Europea, que es la solidaridad. En consecuencia, la reducción de consumo energético en España, con medidas, insisto, lo más fáciles posible, las más sencillas de implementar... lo que se pretende es contener los precios, y permite que las reservas de gas puedan estar al máximo posible, y también, que podamos compartir lo máximo posible, dentro de lo que permite nuestra infraestructura, cualquier excedente de gas, digamos, cualquier capacidad de suministro de gas que podamos compartir al máximo, por ejemplo, con Francia, a través de la interconexión ya existente, ¿no?", concluye el director general del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía en España.