Los detalles del acuerdo aún deben materializarse pero Míriam Nogueras, la portavoz en el Congreso de los independentistas de la derecha catalana, ya ha advertido que no apoyarán nada que no suponga una Hacienda propia o concierto económico, al estilo del modelo foral de Euskadi y Navarra.
Oriol Junqueras ha anunciado haber alcanzado un acuerdo de financiación para Cataluña con el Gobierno de España, tras haber mantenido esta mañana una reunión con Pedro Sánchez en Moncloa, que no parece ser un concierto económico propio.
El líder de Esquerra Republicana no ha ofrecido demasiados detalles del acuerdo durante su comparecencia ante los medios, aunque ha asegurado que la ministra de Hacienda dará parte mañana al respecto. El acuerdo, ha dicho Junqueras, se basa en el principio de ordinalidad: "Si Cataluña es la tercera en aportar, también [debe ser] la tercera en recibir". El líder de ERC ha asegurado que la capacidad recaudatoria de la Generalitat se incrementará en un 12% o unos 4.700 millones extra para las arcas catalanas.
Los periodistas no han tardado en señalar el quid de la cuestión: ¿apoyarán sus rivales de Junts (cuyos votos siguen siendo imprescindibles en cualquier votación que quiera aprobar el Gobierno a través de la mayoría de investidura) un pacto económico en el que no se les ha incluido?
"Todas las formaciones pueden interpretar que el acuerdo es bueno para sus respectivas sociedades. Cada partido será responsable de lo que vote", ha deslizado Junqueras, que ha admitido que no hay condiciones en la aritmética parlamentaria para negociar los Presupuestos, que llevan prorrogados desde 2023.
Los independentistas de derechas ya dejaban caer ayer a través de su portavoz en Madrid, Míriam Nogueras, que no darían luz verde a nada que no fuese un concierto económico, homologable a la Hacienda foral en el País Vasco y Navarra, que cuentan con su propio sistema impositivo. Nogueras instó el miércoles a "aprovechar la debilidad del Gobierno" para defender esta suerte de Hacienda propia, vigente en Euskadi y en el territorio navarro por razones históricas.
En junio de este año, la Generalitat (hoy en manos de los socialistas del PSC) y el Gobierno parecieron alcanzar un acuerdo para desarrollar dicho modelo de financiación propia. La medida contó con el rechazo de María Jesús Montero, vicepresidenta primera, ministra de Hacienda y candidata del PSOE a las futuras elecciones de su tierra, Andalucía. Las declaraciones de Junqueras parecen indicar que su tesis habría convencido a la izquierda independentista catalana.
El Partido Popular ha criticado en redes sociales la reunión entre Sánchez y Junqueras, considerando que se "rompe la igualdad entre españoles" y que el presidente simplemente pretende "ganar más tiempo en Moncloa".
El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, ha defendido que con el nuevo modelo de financiación autonómica"van a ganar todas las comunidades autónomas". Uno de sus presidentes, el socialista castellano-manchego y principal crítico interno del Gobierno, Emiliano García-Page, ha afirmado quereunirse con el independentismo para negociar la financiación no genera un clima de entendimiento.