El balance de siniestralidad vial de 2025 revela que cientos de fallecimientos fueron evitables, incluyendo a motoristas y ciclistas que no usaban casco. Ante estas cifras, Interior acelerará la reducción del alcohol permitido al volante y la obligatoriedad del seguro para patinetes.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha hecho balance de la Siniestralidad Vial 2025 en una comparecencia marcada por la crudeza de las cifras. Los datos definitivos del pasado año no solo muestran el volumen de accidentes, sino que ponen de manifiesto una preocupante relajación en el uso de elementos de seguridad básicos.
Ello ha llevado al Ejecutivo a calificar muchas de estas pérdidas como fallecimientos que "no tienen sentido alguno" aludiendo a que eran evitables con un gesto tan sencillo como abrocharse el cinturón o ajustarse el casco.
Un balance marcado por la falta de protección básica
La estadística de 2025 ha dejado cicatrices profundas en la seguridad vial española. Según los datos facilitados por la DGT, el pasado año perdieron la vida 135 personas que viajaban en turismos y furgonetas sin hacer uso del cinturón de seguridad. Esta cifra supone un retroceso en la concienciación ciudadana y ha sido el principal punto de autocrítica del Ministerio.
La vulnerabilidad en las dos ruedas también ha protagonizado el informe de siniestralidad. Durante el ejercicio de 2025, 6 motoristas y 6 ciclistas fallecieron en accidentes de tráfico sin llevar puesto el casco. Para el ministro, estas cifras convierten la pasión por la carretera en algo trágico, insistiendo en que la seguridad debe ser la prioridad absoluta antes de emprender cualquier viaje, ya sea en desplazamientos cortos o largos.
La respuesta legislativa a los datos de 2025
Los resultados de la Siniestralidad Vial 2025 han servido de catalizador para acelerar reformas que el Gobierno considera urgentes. La principal es la reducción de la tasa máxima de alcohol permitida al volante, una medida que el Ministerio quiere aprobar por la vía rápida para combatir una de las causas principales de los siniestros mortales registrados el año pasado.
Asimismo, el balance de siniestralidad ha impulsado la regularización de los Vehículos de Movilidad Personal. Tras un 2025 de alta accidentalidad urbana, la Ley 5/2025 ya obliga al seguro para patinetes, y el Registro de VMP está a punto de ver la luz tras pasar por el Consejo de Estado. El objetivo es que el vacío legal que imperaba en internet y en las calles sobre estos dispositivos no vuelva a inflar las estadísticas de heridos y fallecidos.
Nuevas herramientas contra la tragedia
Como respuesta directa a la siniestralidad del último año, el Ministerio ha anunciado que el teléfono de atención a las víctimas de tráfico (018) ya se encuentra en fase de pruebas para ofrecer un apoyo integral a quienes sufren las consecuencias de los accidentes.
La apuesta por la Ley de Movilidad Sostenible y los Planes de Movilidad Urbana busca que el balance de 2026 sea sensiblemente mejor. El Gobierno confía en que la combinación de nuevas tasas de alcohol, la obligatoriedad de seguros para patinetes y una mayor vigilancia del uso del casco y el cinturón consigan reducir unas cifras de mortalidad que el propio Marlaska ha tildado de inasumibles para una sociedad moderna.