Las pesquisas sobre la violación perpetrada a una inspectora por parte del principal mando operativo de la Policía se centran en si más personas, dentro del cuerpo o del Ministerio, tuvieron conocimiento de los hechos juzgados.
"Si la víctima cree que le he fallado, dimitiré". La réplica es de Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, tras ser acusado por la bancada del Partido Popular en el Congreso de tener información previa sobre la agresión sexual a una inspectora de Policía por parte del 'número dos' del cuerpo antes de que se hiciese pública la denuncia, y sintetiza la principal duda que sobrevuela la institución policial y el Ministerio.
¿Hubo más personas que conocieron los hechos antes de conocerse la querella, registrada este pasado martes 17? Por el momento, la defensa pide citar como testigo a Óscar San Juan, asesor principal del DAO. La denunciante asegura que tanto José Ángel González como su mano derecha trataron de contactar con ella varias veces durante los meses posteriores a la presunta violación, ocurrida durante la noche del 23 de abril.
La denuncia argumenta que González trató de culpabilizarla tras los hechos, y que su asesor le llamó en julio para ofrecerle otro puesto a cambio de que no denunciase. Interior, por el momento, ha apartado a este último de su cargo y ha abierto una investigación interna al respecto: este miércoles el director general de la Policía Nacional y único cargo por encima del acusado, Francisco Pardo Piqueras, citó a todos los mandos de este cuerpo para gestionar esta crisis.
La inspectora de Policía, quien también denuncia al DAO por coacción, lesiones físicas y malversación, acudió al punto violeta del municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid el 2 de junio de 2025 -y no a dependencias policiales- para recibir apoyo psicológico y asesoramiento jurídico dos meses después de la presunta violación. Este organsimo depende directamente del ayuntamiento de Rivas. La querella asegura que la defensa dispone de pruebas documentales -conversaciones de WhatsApp y una nota de voz grabada durante la noche del 23 de abril- que entregarán al juez en cuanto se las requiera.
Gemma Barroso, la jefa y confidente de la víctima, nueva DAO
El 24 de julio, destinada a un nuevo puesto de trabajo, la querellante habla con Gemma Barroso, su nueva jefa directa y hasta ahora subdirectora general de Recursos Humanos y Formación. La víctima le comunica que no se encuentra en condiciones de trabajar por salud mental, pero no desgrana sus motivos. La querella afirma que la denunciante había sido destinada al mismo edificio donde trabajaba su presunto agresor, y había recibido una llamada de este ese mismo día.
Los altos mandos policiales consultados por los medios niegan conocer que el malestar de la inspectora tenía que ver con una agresión sexual y, mucho menos, por hechos vinculados al DAO. Cuatro días después, el 28 de julio, la inspectora solicitó una baja médica por un cuadro ansioso-depresivo.
Barroso, según el abogado de la víctima, la atendió "inmediatamente", "muy bien" y se "quedó de piedra" al conocer este martes lo ocurrido, cuando se presenta la querella, y le animó a continuar con la denuncia y a que le pidiese cualquier cosa que necesitase. Esta ha sido ascendida, precisamente, para sustituir a José Ángel González como nueva directora adjunta operativa de la Policía.
González llevaba en el cargo desde la primera legislatura de Pedro Sánchez, en el año 2018, y era considerado una persona de la máxima confianza de Fernando Grande-Marlaska. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nº 8 de Madrid ha citado tanto al presunto agresor como a la víctima a declarar el próximo 17 de marzo. El ministro asegura que no tuvo conocimiento del caso hasta las seis de la tarde del martes, tras ser presentada la denuncia, como el resto de la opinión pública.