Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el presidente estadounidense se inclina en estos momentos por entablar negociaciones con el régimen iraní, tras amenazar con tasas arancelarias a cualquier país que negocie con la teocracia persa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sopesa ordenar una respuesta militar contra el Gobierno iraní tras la violenta represión de las protestas antigubernamentales que han provocado más de 600 muertos, pero se mantiene a la espera por ahora tras entablar negociaciones con Teherán, según declaró la portavoz de la Casa Blanca este lunes.
Trump ha amenazado repetidamente a Teherán con acciones militares si la República Islámica utilizaba fuerza letal contra los manifestantes antigubernamentales. Los medios de comunicación estadounidenses indican que los trabajadores del Pentágono han sopesado utilizar misiles de largo alcance, así como operaciones cibernéticas.
"Lo que se está escuchando públicamente del régimen iraní esbastante diferente de los mensajes que la Administración está recibiendo en privado, y creo que el presidente tiene interés en explorar esos mensajes", aseguró Karoline Leavitt, su portavoz. "Dicho esto, el presidente ha demostrado que no tiene miedo de utilizar opciones militares siempre y cuando lo considere necesario, y nadie lo recuerda mejor que Irán".
Trump asegura que impondrá un arancel a quien comercie con Irán
La posición de la Casa Blanca sobre las protestas se produjo horas después de que Trump anunciara en las redes sociales que instaurará aranceles del 25% a aquellos los países que hagan negocios con Teherán "con efecto inmediato".
"Cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% sobre todos y cada uno de los negocios con Estados Unidos", escribió Trump en una publicación en Truth Social. China, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Brasil y Rusia figuran entre las economías que hacen negocios con Teherán.
La Casa Blanca declinó ofrecer más detalles sobre el anuncio arancelario del presidente. Y aunque apenas hay detalles sobre el acercamiento de Irán para las conversaciones, Leavitt confirmó que uno de los diplomáticos de cabecera de Trump, Steve Witkoff, será una pieza clave para entablar contactos con Teherán.
Mientras tanto, el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y miembros clave del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca se reunieron el viernes para evaluar un "conjunto de opciones", desde un enfoque diplomático hasta ataques militares, que presentarán en los próximos días.
Las noticias sobre las negociaciones entre Washington y Teherán surgieron por primera vez el domingo, cuando Trump aseguró a los periodistas que se estaba preparando una reunión con funcionarios iraníes.
Las manifestaciones son las más grandes que Irán ha visto en años, protestas espoleadas por el colapso de la moneda iraní que se han transformado en una prueba mayor del régimen represivo del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. En su tercera semana, las protestas antigubernamentales se han saldado con más de 500 manifestantes muertos eny casi 10.700 detenidos, según grupos de derechos humanos con sede en Estados Unidos o Noruega.
Irán, a través del portavoz parlamentario del país, ha advertido de que el Ejército estadounidense e Israel serían "objetivos legítimos" si Washington utiliza la fuerza para proteger a los manifestantes, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, ha dicho que Teherán está abierto a negociar, pero sigue "preparado para la guerra".