El Gobierno de España enfría el despliegue de militares en el Ártico y supedita cualquier misión a la OTAN o la UE. Mientras Margarita Robles pide prudencia, los socios de coalición y la oposición rechazan 1 intervención que ven inútil frente a la amenaza de EE.UU. de anexionarse la isla.
El Gobierno de España ha enfriado este viernes las expectativas sobre un despliegue inmediato de tropas en Groenlandia. Según fuentes gubernamentales, España solo tendrá presencia militar en la isla si se articula una misión oficial bajo el paraguas de la Unión Europea o de la OTAN, descartando por el momento seguir los pasos de países como Francia, Alemania o Países Bajos, que ya han enviado contingentes de forma individual a instancias de Dinamarca.
Esta nueva postura busca priorizar la diplomacia multilateral ante la creciente amenaza de anexión por parte de la Administración de Donald Trump. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha insistido en mantener la "calma" y actuar "siempre de la mano de nuestros socios", subrayando que cualquier laguna de seguridad en el Ártico debe resolverse entre aliados sin necesidad de "un cambio de soberanía".
Por ahora, ni la Comisión Europea ni la Alianza Atlántica tienen sobre la mesa un plan concreto de intervención, a pesar de la puesta en marcha de la Operación Resistencia Ártica. Mientras otros socios europeos han optado por un envío simbólico de militares para reforzar la presencia permanente en la zona, el Ejecutivo español prefiere esperar a que las instituciones multilaterales definan un marco de actuación conjunto, evitando así una confrontación directa y aislada con Washington.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, no descartó este jueves una participación española en la misión anunciada por Francia, Alemania, Suecia y Noruega, aunque insistió en la necesidad de actuar con cautela.
"No hay que precipitar acontecimientos", afirmó a su llegada al Congreso, donde subrayó que la prioridad pasa por "reforzar la vigilancia" y esperar al desarrollo de las reuniones diplomáticas en curso. "Vamos a ver cómo avanza todo y en función de eso se tomarán decisiones", declaró Robles a los medios a su llegada al Congreso, donde debía comparecer ante la Comisión de Secretos Oficiales.
Robles calificó de "inaceptable" la posibilidad de que Washington intente hacerse con Groenlandia por la fuerza y advirtió de la gravedad que supondría una ruptura de los equilibrios actuales en el seno de la OTAN. No obstante, defendió mantener "marcos de prudencia y discreción" antes de adoptar decisiones militares.
Rechazo de la oposición y de los socios de gobierno
Las declaraciones de la ministra han provocado distanciamiento entre los socios del Gobierno. Desde Sumar, su portavoz en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, evitó fijar una posición clara al alegar falta de información. "Vamos a esperar a tener toda la información y conformar una decisión en el ámbito de nuestro espacio", señaló.
Más contundente fue la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que calificó el posible despliegue como una "medida inútil" y cuestionó el sentido de enviar tropas españolas a un escenario en el que el potencial adversario sería EE.UU. A su juicio, Trump "ha roto" la Alianza Atlántica y la OTAN "está muerta".
Desde ERC, su portavoz Gabriel Rufián defendió que la respuesta al conflicto debe ser exclusivamente diplomática y señaló una "contradicción" en debatir el envío de tropas a Groenlandia mientras se ha descartado una discusión similar sobre Ucrania, que no forma parte de la OTAN.
La oposición también ha cargado contra el Ejecutivo. Vox lamentó la "irrelevancia" internacional de España y de la Unión Europea, mientras que el Partido Popular ha optado por la prudencia y anunciará su postura el próximo lunes, a la espera de determinar si existe una amenaza real.
¿Qué hacen las tropas europeas desplegadas en Groenlandia?
El despliegue de tropas europeas en Groenlandia responde a una misión de vigilancia y disuasión acordada a petición de Dinamarca, ante la creciente tensión con Estados Unidos por el control del territorio ártico. Países como Francia, Alemania, Suecia y Noruega ya han confirmado su participación en maniobras militares conjuntas, concebidas como una demostración de unidad europea y de respaldo a un aliado de la OTAN.
Según han explicado responsables europeos, el objetivo no es ofensivo, sino preventivo. "Se trata de vigilancia, de patrullas, de mirar qué ocurre bajo el agua, sobre el agua y en el aire", ha señalado el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius. En la misma línea, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha subrayado que Groenlandia "pertenece a la Unión Europea y es el territorio de uno de nuestros aliados de la OTAN", en referencia a Dinamarca.
El despliegue se produce después de una reunión entre representantes de Dinamarca y Estados Unidos en la Casa Blanca, en la que se evidenció el desacuerdo sobre el futuro de la isla. Desde Copenhague se ha advertido de forma explícita de las intenciones del presidente estadounidense. “Está claro que el presidente tiene este deseo de conquistar Groenlandia”, afirmó el ministro danés de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen.