El presidente estadounidense, que suele citar los intereses de seguridad nacional para justificar una posible anexión de Groenlandia, dijo que si Estados Unidos no hace algo, Rusia o China "tomarán" este territorio dependiente de Dinamarca y que, por lo tanto, forma parte de la OTAN.
Estados Unidos "hará algo sobre Groenlandia, les guste o no", dijo el viernes el presidente Donald Trump, redoblando sus amenazas de apoderarse de la región semiautónoma de Dinamarca. "Porque si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia. Y no vamos a tener a Rusia o China como vecinos".
Trump hizo estos comentarios durante una reunión en la que estuvo acompañado por el vicepresidente, J.D. Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y directivos del sector petrolero en la Casa Blanca, en la que dijo ser un "gran fan" de Dinamarca y que le gustaría llegar a un acuerdo por la "vía fácil". "Me gustaría llegar a un acuerdo por las buenas, pero si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas", agregó.
Groenlandia es una isla de gran valor estratégico y rica en minerales, que es una región semiautónoma de Dinamarca, aliada de la OTAN. Trump cita regularmente los intereses de seguridad nacional como motivo de sus intenciones hacia la isla autónoma.
Los recientes ataques de Estados Unidos contra Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro, han alimentado la creciente preocupación sobre lo que Estados Unidos puede estar planeando para Groenlandia.
Rechazo frontal desde Dinamarca
Esta semana, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, recalcó que Estados Unidos "no tiene derecho a anexionarse ninguna de las tres naciones del Reino de Dinamarca", y advirtió que una ocupación estadounidense marcaría el fin de la alianza militar de la OTAN.
"Si Estados Unidos decide atacar a otro país de la OTAN, entonces todo se detendría, incluida la OTAN y la seguridad que la alianza ha proporcionado desde la Segunda Guerra Mundial", declaró Frederiksen a los medios de comunicación locales.
Enviados de Dinamarca y Groenlandia se reunieron el jueves en Washington con funcionarios de Estados Unidos y tienen previsto volver a hacerlo la semana que viene para debatir la renovada presión de la Casa Blanca, que baraja varias opciones para apoderarse de la isla, incluido el uso de la fuerza militar.