Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

Trump no suma a ninguna potencia occidental a su nueva organización global

Rusia y Bielorrusia han recibido las invitaciones de Donald Trump para formar parte de la autodenominada Junta de Paz
Rusia y Bielorrusia han recibido las invitaciones de Donald Trump para formar parte de la autodenominada Junta de Paz Derechos de autor  Alexei Nikolsky / Sputnik y Kremlin Pool Photo vía AP
Derechos de autor Alexei Nikolsky / Sputnik y Kremlin Pool Photo vía AP
Por Alexei Doval
Publicado Ultima actualización
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

A la autodenominada Junta de Paz del presidente estadounidense se han unido aliados ultraderechistas (Argentina, Hungría), potencias árabes aliadas del país (Arabia Saudí, EAU) o dictaduras prorrusas como Bielorrusia.

Donald Trump firmó el estatuto de su autodenominada Junta de Paz en Davos este jueves, invitando al escenario a los 20 representantes de los países que se han unido hasta la fecha. "Tiene la oportunidad de ser uno de los organismos más importantes jamás creados", declaró el presidente estadounidense durante la ceremonia en el Foro Económico Mundial en Suiza. "Todos quieren formar parte. Hay países que están aquí; todos son mis amigos. Me gustan los dos".

Trump ha asegurado que su nuevo organismo colaborará con otras organizaciones internacionales -"muchas, tres de las cuales son Naciones Unidas"-, buscando acallar las críticas sobre una posible ONU paralela y de pago, dado el coste que conlleva un puesto permanente consagrado en el estatuto.

¿Qué países se han unido a la junta?

Representantes de Baréin, Marruecos, Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Bulgaria, Hungría, Indonesia, Jordania, Kosovo, Pakistán, Paraguay, Qatar, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán y Mongolia firmaron por turno su adhesión en el escenario de Davos.

Israel y Egipto también se unieron, mientras que Reino Unido rompió el 'impasse' y no asistió a la ceremonia debido a "preocupaciones sobre la posibilidad de que el presidente Putin forme parte de algo que hable de paz", ha declarado este jueves la ministra de Exteriores, Yvette Cooper. La Casa Blanca también incluyó a Bélgica como firmante del estatuto, a pesar de una declaración realizada hace dos días por su ministro de Exteriores negándose a participar.

Francia, Noruega y Suecia se han negado a participar, e India e Italia meditan su respuesta. Giorgia Meloni mencionó el miércoles un "problema de compatibilidad constitucional" que requiere "más tiempo" para su resolución. "Estamos haciendo todo lo posible y prestando gran atención a todas las iniciativas de paz, incluidas las de Estados Unidos", reiteró este jueves el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani. "En este momento, parece difícil firmar esto dada la situación actual".

¿Una "normalización" de autócratas y dictadores?

Según la Administración estadounidense, alrededor de 35 de los 60 países que han recibido la invitación han manifestado su deseo de unirse al Consejo, pero algunos aún necesitan la aprobación de sus respectivos Parlamentos. La composición del nuevo organismo sigue planteando importantes interrogantes, como lo indica la negativa del Gobierno británico. Entre ellas se encuentra la presencia de Rusia, dada su guerra vigente contra Ucrania.

Vladímir Putin confirmó que Moscú había recibido la invitación de Trump y que había dado instrucciones al Ministerio de Asuntos Exteriores para que estudiara los documentos recibidos. "Solo entonces podremos responder a la invitación que nos ha sido entregada", declaró el presidente ruso.

Sin esperar, el líder ruso afirmó estar dispuesto a financiar la iniciativa trumpista con activos rusos congelados por parte de EE.UU. al Consejo de Paz. "Dada la relación especial de Rusia con el pueblo palestino, creo que podríamos enviar a la Junta de Paz mil millones de dólares de los activos rusos congelados bajo la anterior administración estadounidense", declaró Putin, quien ha recibido al presidente palestino Mahmud Abás en Moscú este jueves y también se prepara para la visita del diplomático estadounidense Steve Witkoff.

Según los detalles del borrador que circula en medios occidentales, cada Estado miembro es nombrado por un período máximo de tres años, pero esta norma no se aplica a los países que aportan mil millones de dólares o más al Consejo durante el primer año. El propósito del Consejo es promover la estabilidad, garantizar la paz y restablecer una gobernanza "creíble y legítima" en regiones donde se han producido conflictos o están en riesgo.

A pesar de las críticas por involucrar a líderes que han iniciado y alimentado guerras, como el presidente bielorruso Lukashenko y el primer ministro israelí Netanyahu, Trump ha declarado que quiere ver a todos. "He invitado a algunas personas polémicas. Pero son personas que hacen su trabajo. Son personas con una enorme influencia", ha declarado el presidente estadounidense.

Uno de los primeros en responder a la invitación de Trump fue el propio dictador bielorruso. "Antes que nada, quizás ayudemos en algo sobre Ucrania", ha dicho, a pesar de estar documentado que en su territorio, fronterizo con este país, se aposentan tropas rusas y armamento del Kremlin. Lukashenko, sin embargo, ha descartado pagar por la membresía en la organización.

Fuentes adicionales • AP

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

La comisaria de Ampliación celebra los avances para la posguerra ucraniana

Europe Today: Kos y Juncker debaten sobre Davos, Trump y Groenlandia

Trump busca "negociaciones inmediatas" para adquirir Groenlandia: "Gran y hermoso trozo de hielo"