El Senado argentino dio luz verde este jueves a la reforma laboral del presidente Javier Milei por 42 votos contra 30, tras más de 14 horas de debate. La votación se produjo mientras manifestantes y policías se enfrentaban en las calles de Buenos Aires, dejando varios heridos.
La madrugada del jueves marcó un antes y después en la agenda legislativa de Javier Milei. Después de una jornada que arrancó el miércoles por la mañana y se extendió hasta pasadas las 14:00, hora local, el Senado le dio el primer espaldarazo significativo a su Gobierno en 2026, a diferencia de 2024.
La votación no dejó lugar a medias tintas: 42 senadores a favor, 30 en contra y ninguna abstención. Karina Milei, secretaria general de Presidencia y hermana del mandatario, presenció la votación desde uno de los palcos del Senado junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El presidente no tardó en celebrarlo en redes sociales con un escueto "Histórico, VLLC", su ya habitual grito de batalla. Ahora el proyecto pasa a la Cámara de Diputados, donde deberá sortear nuevos obstáculos antes del 1 de marzo, fecha límite que se ha marcado el Ejecutivo para tener la ley lista.
La coalición que hizo posible este triunfo incluye a La Libertad Avanza, el PRO de Mauricio Macri, la Unión Cívica Radical y bloques provinciales. Un abanico político que refleja las concesiones que debió hacer el Gobierno para conseguir los votos: desde abandonar la rebaja del Impuesto a las Ganancias hasta ceder en el tema de las billeteras virtuales para el pago de salarios.
Qué cambia en el día a día laboral
Los números fríos esconden transformaciones que afectan directamente el bolsillo y la vida de millones de argentinos. La jornada laboral podrá extenderse hasta 12 horas diarias mediante un sistema de "banco de horas" que compensa días de mayor carga con otros más livianos. Las vacaciones ya no estarán atadas al verano y podrán fraccionarse. Y los salarios podrán pagarse en moneda extranjera, especie, comida o alojamiento.
Pero el punto que más controversia genera es el Fondo de Asistencia Laboral. Las empresas aportarán entre el 1% y el 2,5% de los salarios a este fondo, dinero que antes iba a la Anses para financiar jubilaciones. El senador peronista Mariano Recalde lo calificó sin rodeos como "un escándalo" porque, según su visión, precariza el empleo al subsidiar los despidos y deja sin fondos al sistema de pensiones. El Gobierno estima que esta medida inyectará unos 4.000 millones de dólares al año al mercado de capitales.
Los sindicatos también salen debilitados. Los convenios colectivos nacionales pierden peso frente a los acuerdos individuales por empresa, y si no hay renovación, quedan automáticamente sin vigencia. Para declarar una huelga en servicios esenciales como salud, educación o transporte, deberán garantizar un 75% de los servicios. En sectores como bancos o industria, el mínimo será del 50%.
Cuando la política se cobra en la calle
Mientras los senadores debatían, la Plaza del Congreso se convirtió en un campo de batalla. Lo que comenzó como una protesta pacífica de miles de personas derivó en enfrentamientos cuando algunos manifestantes lanzaron piedras y bombas molotov contra las vallas de seguridad. La respuesta policial incluyó gases lacrimógenos, chorros de agua y balas de goma.
El saldo fue de al menos 15 heridos atendidos por equipos de primeros auxilios, cuatro policías lesionados según el Ministerio de Seguridad, y una treintena de detenidos. En un momento determinado, agentes de la Policía Federal irrumpieron en la plaza y se llevaron a manifestantes, algunos a rastras.
La CGT y otros sindicatos convocaron la movilización en un país donde el 38% de la población vive bajo la línea de pobreza y la informalidad laboral alcanza un récord del 43%.
Patricia Bullrich, jefa de bloque oficialista en el Senado, defendió la reforma preguntándose si Argentina puede permitirse "15 años sin crear nuevos puestos de trabajo". La oposición kirchnerista ya anticipó que, si la ley finalmente se aprueba en Diputados, la impugnará ante la Justicia por considerarla inconstitucional.