El gestor público ha informado de una parada de 12 minutos a la altura de la estación del siniestro a petición del maquinista, que temía que una pieza pudiese estar suelta. Los técnicos han comprobado que dicho fragmento no afectaba a la circulación al no estar en servicio.
Breve demora en la línea de Alta Velocidad (LAV) Madrid-Sevilla durante la mañana que se retoma el trayecto ferroviario entre la primera y la quinta ciudad del Estado (y que conecta a las provincias occidentales de Andalucía con el centro de España) tras el grave accidente ferroviario de Adamuz del pasado 18 de enero.
La incidencia ha quedado en un susto de 12 minutos de duración, de acuerdo con el gestor de la infraestructura, Adif, a la altura de esta localidad cordobesa, hoy tristemente conocida por la opinión pública.
La empresa estatal asegura que, desde uno de los trenes que circulaban por primera vez en un mes en este tramo, se ha notificado al Centro de Regulación de Circulación (CRC) de una pieza que podría estar suelta.
"Mantenimiento de Adif ha acudido al lugar y ha confirmado que esa pieza no está en servicio y, por tanto, no afectaba a la circulación. El tren detenido ha continuado la marcha y se sigue circulando con normalidad. La infraestructura de la línea a su paso por Adamuz", añade el operador, "ha sido reparada y ha pasado las pruebas correspondientes por Adif antes de su puesta en servicio.
Por el momento se desconoce qué operadora -y en qué franja horaria- se ha provocado el aviso de uno de sus maquinistas. Una de las afectadas por el siniestro de Adamuz, la italiana Iryo, ha anunciado en sus redes sociales que retoman sus operaciones comerciales con siete circulaciones diarias por sentido, así como los Barcelona–Sevilla con dos.
Renfe (cuyo Alvia 2384 se llevó la peor parte del accidente) mantiene 10 servicios por sentido en su web, mientras que la francesa Ouigo solo pondrá tres en circulación.