Un joven de alrededor de 20 años, reportado como desaparecido días antes, fue abatido por agentes del Servicio Secreto tras acceder con una escopeta y un bidón de combustible al perímetro de Mar-a-Lago. Trump estaba en la Casa Blanca.
El incidente ocurrió el domingo a la 1:30, hora local. El hombre, oriundo de Carolina del Norte y con poco más de 20 años, había sido reportado como desaparecido por su familia días antes. Según el portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, los investigadores creen que salió de ese estado con dirección sur y que en algún punto del trayecto consiguió una escopeta. La caja del arma fue localizada en su vehículo.
El acceso al perímetro se produjo cuando otro coche salía por la puerta norte de la propiedad. El hombre aprovechó ese momento para entrar con su vehículo. Fue interceptado de inmediato por agentes del Servicio Secreto y de la Policía del condado de Palm Beach, quienes lo confrontaron al detectar que portaba lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible. Murió tras recibir varios disparos. Ningún agente resultó herido.
Su identidad no ha sido revelada a la espera de que se notifique a la familia. El FBI, el Servicio Secreto y la Oficina del Sheriff del condado de Palm Beach llevan la investigación de forma conjunta. Los investigadores trabajan en un perfil psicológico y tratan de establecer el móvil. El agente del Servicio Secreto que disparó ha pasado a licencia administrativa, conforme al protocolo habitual en estos casos.
Trump, en la Casa Blanca: Mar-a-Lago, de nuevo en el foco
El presidente no estaba en el complejo en el momento del incidente. Trump suele pasar los fines de semana en Mar-a-Lago, pero el sábado por la noche tanto él como la primera dama, Melania Trump, se encontraban en Washington. La Casa Blanca no respondió a las solicitudes de comentario sobre lo ocurrido.
No es la primera vez que el entorno de Trump concentra un episodio de este tipo. En julio de 2024, el presidente resultó herido en un intento de asesinato durante un mitin en Butler, Pensilvania. Dos meses después, en septiembre de ese año, otro hombre fue detenido mientras esperaba con un rifle cerca del campo de golf de Trump en West Palm Beach, mientras el presidente jugaba una partida. Ese individuo fue condenado a cadena perpetua a principios de febrero.