Grecia y Francia envían buques de guerra y sistemas antimisiles a la isla dividida en dos tras la invasión de Turquía en 1974, que sufre la primera consecuencia militar directa en Europa tras los bombardeos de EE.UU. e Israel en Irán.
Desde el lunes por la noche, las fragatas de la Armada Kimon y Psara están de camino a Chipre, en el marco del refuerzo de la defensa aérea de la isla. Además, cuatro cazas F-16 ya están estacionados en el aeropuerto de Pafos, en el extremo oeste de la isla y en territorio grecochipriota.
El ministro griego de Defensa, Nikos Dendias, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Dimitris Houpis, se encuentran ya en Chipre para reunirse con el presidente de la República, Nikos Christodoulides, y con su ministro de Defensa, Vassilis Palma.
Las gestiones forman parte de la activación de la Doctrina de Defensa Unificada grecochipriota, es decir, Atenas y Nicosia operando bajo un plan estratégico común en caso de amenaza. Mientras tanto, los medios locales informan que se están trasladando baterías de misiles Patriot a Karpathos para su despliegue, y el Consejo Nacional de Política Exterior, que estaba previsto para el miércoles, se ha adelantado y se convocará este martes.
Según informaciones de la Agencia de Noticias de Chipre, tras los últimos acontecimientos, Francia está enviando a Chipre sistemas antimisiles, sistemas antidrones y al menos una fragata. La misma fuente informó de que había habido una comunicación previa entre los presidentes de Chipre y Francia a petición de Nicosia. Al mismo tiempo, hay informes de que Alemania podría realizar un movimiento similar.