Se están realizando comprobaciones en los refugios subterráneos de Chipre. Según el ministro del Interior, Konstantinos Ioannou, unos 200 de los 2.480 refugios se han considerado inadecuados y se eliminarán de la lista, mientras que otros 230 no están a disposición del público.
El proceso de inspección de los refugios subterráneos en Chipre está en pleno apogeo. Las autoridades intentan registrar su estado real y garantizar que puedan utilizarse en caso de emergencia.
Esta movilización se produce en un momento de gran preocupación por los problemas de seguridad en la región del Mediterráneo Oriental, tras los recientes ataques a la base aérea británica de Akrotiri, propiedad de la Real Fuerza Aérea del Reino Unido.
Aunque no hubo heridos a consecuencia del incidente, fue motivo de gran preocupación, ya que se consideró especialmente grave y un recordatorio de la importancia de la preparación de las infraestructuras de protección civil.
Según el ministro del Interior, Konstantinos Ioannou, está previsto retirar de la lista oficial de Protección Civil unos 200 refugios en muy mal estado. En declaraciones a la radio 'Politis', dijo que ya se ha inspeccionado alrededor del 99% del total de 2.480 refugios censados en todo el país.
200 refugios no aptos para su uso
De ellos, unos 200 se consideraron no aptos para su uso, ya que su estado no permite alojar con seguridad a civiles en caso de emergencia. Al mismo tiempo, unos 230 refugios no están a disposición del público, lo que limita el número de lugares que pueden utilizarse inmediatamente.
Las inspecciones las llevan a cabo equipos de Protección Civil y se refieren a la idoneidad de los emplazamientos, el acceso, la ventilación y la infraestructura general necesaria para ser utilizados como refugios.
Al mismo tiempo, las autoridades competentes examinan también la identificación de nuevos emplazamientos que puedan utilizarse como refugios, como aparcamientos subterráneos, espacios subterráneos en iglesias, pero también otros espacios públicos o privados que cumplan las especificaciones necesarias.
Se trata del primer ataque de un tercer país en territorio chipriota desde 1974, tras la invasión turca de Chipre, que dio lugar a la creación de la red de refugios en la isla. Las autoridades siguen realizando inspecciones e intervenciones cuando es necesario, con el fin de mejorar la preparación y la seguridad de los ciudadanos.