La iniciativa financiada por la UE ayuda a limpiar un fondo marino lleno de residuos y podría incluso utilizarse para detectar minas ocultas. Las tareas de limpieza pueden poner en riesgo a los buceador y esto pretende acabar con ese problema.
Una tecnología punta, que incluye robots de gran capacidad de carga, se está desplegando para ayudar a limpiar las aguas europeas llenas de residuos, en el marco de un proyecto piloto financiado por la UE.
Los científicos y las empresas responsables de SeaClear2.0 y su predecesor SeaClear han desarrollado una flota de drones capaz de identificar de forma autónoma los residuos que se acumulan en el fondo marino.
Los robots, impulsados por inteligencia artificial pero supervisados por personas, también pueden localizar objetos cotidianos como botellas, neumáticos y otros restos, y diferenciar la basura de las rocas, las plantas y la fauna marina.
La iniciativa se enmarca en la misión del bloque 'Restaurar nuestros océanos y aguas', que pretende reducir aproximadamente a la mitad la basura marina de aquí a 2030. Ya se han llevado a cabo pruebas en un puerto deportivo de Marsella, en Francia, así como en Alemania. Están previstas más pruebas en Venecia, Dubrovnik y Tarragona, pero los expertos advierten de que la tecnología aún necesita perfeccionarse.
Una enorme cantidad de basura en los mares de Europa
"Hay una enorme cantidad de basura que acaba en el mar", afirma Bart De Schutter, profesor de la Universidad Tecnológica de Delft, en Países Bajos, y coordinador de SeaClear y SeaClear2.0. La mayor parte de estos residuos se hunde desde la superficie hasta el fondo marino, donde resulta invisible a simple vista.
"Muchos proyectos se centran en la basura que flota en la superficie, pero nosotros miramos el fondo del mar", añade De Schutter. "Es importante retirar los residuos de allí, porque pueden contaminar el entorno."
Cuando el plástico se hunde hasta el fondo marino, se va descomponiendo en fragmentos cada vez más pequeños. Con el tiempo se convierte en microplásticos, que son muy difíciles de retirar y se han vuelto omnipresentes en la Tierra.
Cómo funcionan los robots que recogen basura
En las operaciones de limpieza habituales se envía a buceadores hasta el fondo marino para recoger la basura. En el caso de los objetos pesados, los buceadores deben fijar cables a los residuos para izarlos hasta la superficie y retirarlos.
Sin embargo, este proceso es muy costoso y puede poner en riesgo a los buceadores. SeaClear2.0 pretende abordar este problema mediante el envío de embarcaciones de superficie no tripuladas a las zonas seleccionadas.
A continuación se despliegan drones de detección aérea para identificar la basura y registrar su ubicación, antes de enviar al fondo los robots encargados de recuperar los residuos, ya sea cogiéndolos o aspirándolos. Para los objetos más pesados se puede descender desde una grúa una pinza inteligente.
Los investigadores también están probando sistemas adicionales, entre ellos una gabarra autónoma que actúa como un "camión de la basura flotante". Esta embarcación recogerá los residuos recopilados por los drones y los llevará de vuelta a la costa.
"En las pruebas ya hemos retirado neumáticos de goma, vallas metálicas y partes de barcos", explica De Schutter. "Con una grúa instalada en la embarcación de superficie podemos levantar objetos aún más pesados."
Perfeccionar la tecnología
Aunque las pruebas han dado resultados positivos, los investigadores señalan que la tecnología aún necesita perfeccionarse antes de que el proyecto concluya a finales de 2026.
"Todavía no estamos exactamente donde queremos estar", afirma Yves Chardard, consejero delegado de la empresa francesa Subsea Tech, socio en ambas fases de SeaClear. "Pero no estamos lejos. El objetivo ahora es optimizar la tecnología."
Los investigadores también estudian la posibilidad de utilizar los robots para detectar minas sin detonar en el fondo marino, restos de guerras pasadas. De aquí a final de año, el equipo confía en que sus unidades de limpieza estarán listas para trabajar junto a las autoridades locales de toda Europa.