Durante años, los científicos no entendían cómo los caballos producen su peculiar mezcla de sonidos agudos y graves. Ahora, un estudio revela el mecanismo detrás del relincho.
Los caballos relinchan para buscar nuevos compañeros, saludar a los de siempre y celebrar momentos felices, como la hora de la comida. Pero la forma exacta en que producen ese sonido tan característico, conocido también como 'neigh' en inglés, ha desconcertado a los científicos durante mucho tiempo.
En el club hípico Vordingborg Sportsride, en el sur de la isla danesa de Selandia, los caballos gruñen, suspiran y, sobre todo, relinchan. "Cuando se sienten solos, lo hacen. Si están pidiendo la comida por la mañana, también lo hacen muy a menudo", explica la instructora de equitación Sigrid Bjørg.
"Cuando los sacamos, cuando van a salir al prado, los que se quedan atrás llaman a los demás, y cuando los volvemos a meter también llaman. Algunos hacen sonidos muy reconfortantes, como ho, ho, ho, sonidos suaves, y otros son verdaderos chillones. Simplemente gritan: 'Me he quedado solo, me he quedado solo'. Hacen algo así como: wah".
Cómo producen los caballos el sonido de un relincho
El relincho es una combinación inusual de sonidos agudos y graves, como una mezcla entre un gruñido y un chillido, pero emitidos al mismo tiempo. La parte grave no entrañaba demasiado misterio. Se produce cuando el aire pasa por unas bandas de tejido en la laringe que emiten sonido al vibrar, un mecanismo similar al que usamos los humanos para hablar y cantar.
La parte aguda, en cambio, resultaba mucho más desconcertante. Con algunas excepciones, los animales de mayor tamaño tienen aparatos vocales más grandes y suelen emitir sonidos más graves. Entonces, ¿cómo lo hacen los caballos?
Según un nuevo estudio, lo que hacen es silbar. Los investigadores introdujeron una pequeña cámara por las fosas nasales de los caballos para grabar qué ocurría en su interior mientras relinchaban y emitían otro sonido habitual en la especie, el 'nicker', más suave y discreto. También realizaron escáneres detallados y soplaron aire a través de laringes extraídas de caballos muertos.
Descubrieron que los misteriosos tonos agudos del relincho son en realidad una especie de silbido que se origina en la laringe del caballo. El aire hace vibrar los tejidos de la laringe mientras la zona inmediatamente superior se contrae y deja una pequeña apertura por donde escapa el silbido. Es un proceso diferente al silbido humano, que producimos con la boca.
"Cuando conseguían producir el sonido agudo, ese tono agudo se desplazaba después hacia frecuencias más altas, lo que es un indicio muy claro de que se trata en realidad de un silbido", explica la profesora asociada de la Universidad de Copenhague Elodie Mandel-Briefer, autora del estudio publicado en febrero en la revista 'Current Biology' junto a científicos de Francia, Austria y Suiza. "Todo se cierra, solo queda una pequeña abertura y eso produce un silbido, como cuando silbamos con los labios".
Los caballos son de las pocas especies animales que silban
Algunos pequeños roedores como ratas y ratones silban de esta manera, pero los caballos son el primer mamífero grande del que se sabe que domina esta habilidad, señala Mandel-Briefer.
"Algunas personas, los humanos, también podemos activar los pliegues vocales vestibulares situados por debajo de las cuerdas vocales, y así es como hacemos el canto gutural", añade la experta. "Y también podemos hablar al mismo tiempo que silbamos, si hago... entonces produzco dos frecuencias. Pero fuera de eso, en otras especies es muy poco frecuente, y las dos únicas especies que conocemos en las que la bifonación está presente todo el tiempo son los relinchos de los caballos y los bramidos de los wapitíes o alces".
Los caballos son los únicos animales conocidos capaces de silbar con la laringe mientras "cantan". Los caballos salvajes de Przewalski pueden hacer algo similar, al igual que los alces, pero eso aún no se ha estudiado en detalle. Pero parientes más lejanos de los caballos, como los burros y las cebras, no pueden emitir esos sonidos agudos.
Mandel-Briefer cree que los relinchos de dos tonos podrían ayudar a los caballos a transmitir varios mensajes al mismo tiempo. Esos relinchos con diferentes alturas pueden permitirles expresar una gama más compleja de sentimientos cuando se relacionan entre sí, afirma. "Con estas dos frecuencias pueden expresar prácticamente todo el abanico de emociones posible, porque pueden hacerlo en esas dos dimensiones", añade.