Cada año entran en la Unión Europea aves, reptiles y otros miles de animales exóticos. La mayoría acaban en manos de aficionados y coleccionistas que los tienen como mascota. Pero este comercio es muy problemático. El tráfico de especies amenazadas preocupa en gran medida a las autoridades.
No hay duda de que los europeos adoran a los animales de compañía: según cifras de Worldostats en 2025, en los hogares europeos viven unos 90 millones de perros y 108 millones de gatos.
Pero perros y gatos no son los únicos animales que se tienen como mascota: numerosas especies exóticas, como serpientes, servales procedentes de África subsahariana o aves tropicales de Latinoamérica también viven en hogares de la UE.
Sin embargo, organizaciones que defienden el bienestar animal y rescatan animales exóticos, como la Animal Advocacy and Protection (AAP) de Países Bajos, advierten sobre los riesgos de tener estas criaturas en casa.
«Cuando hablamos de mascotas exóticas, normalmente nos referimos a animales que son salvajes por naturaleza. Tanto si han sido capturados en la naturaleza como criados en cautividad, siguen siendo animales salvajes. Sus características naturales, sus necesidades nutricionales complejas, sus necesidades sociales y el espacio adecuado son requisitos que los hacen no aptos para vivir como mascotas», explica Michèle Hamers, responsable de políticas de la UE en AAP.
Y los problemas relacionados con las mascotas exóticas no terminan ahí. El comercio con este tipo de animales es global, pero no todo es legal.
Especies en peligro de extinción, como el panda rojo, el macaco de Berbería o la iguana marina de Galápagos, tienen prohibida su venta bajo el marco internacional de comercio de especies silvestres CITES. Esta convención internacional clasifica a los animales en tres categorías, y el comercio se limita según la especie. Aun así, las especies amenazadas pueden ser víctimas del tráfico ilegal de animales, ya que su rareza aumenta su valor a ojos de los coleccionistas de mascotas exóticas.
La ONG TRAFFIC, que supervisa el comercio de vida silvestre a nivel mundial, estimó que en 2023el 28 % de todas las incautaciones de animales silvestres estaban destinadas al comercio de mascotas exóticas, lo que lo convierte en uno de los mayores sectores de tráfico ilegal de especies silvestres de la UE. Entre las especies incautadas, las aves fueron las más diversas: las fuerzas de seguridad intervinieron 196 diferentes. El informe de 2024 de la ONG se publicará a comienzos del verano.
El comercio ilegal de fauna también provoca sufrimiento en los animales al sacarlos de su hábitat y traficar con ellos. A menudo viajan en espacios reducidos, como contenedores o piezas de equipaje, sin acceso adecuado a comida o agua. Los peces tropicales traficados suelen transportarse en bolsas de plástico llenas de agua, que se esconden en maletas y se envían por avión.
Si llegan vivos a su destino, los animales pueden sufrir por unos cuidados inadecuados de sus dueños. La organización AAP ha documentado varios casos de servales y chimpancés rescatados que desarrollaron problemas de salud debido a una alimentación y cuidados incorrectos. Además, si se tratan de forma inadecuada, los animales exóticos pueden representar un riesgo para sus dueños. En raras ocasiones, las mordeduras y los arañazos pueden transmitir enfermedades zoonóticas.
Pero existen soluciones. Descubre en nuestro vídeo explicativo qué se está haciendo en la UE y cómo se podrían proteger mejor las mascotas exóticas del tráfico y el maltrato.