El Gobierno argentino destinará fondos de las privatizaciones a la compra de armamento, en una decisión que reaviva el debate entre memoria y seguridad nacional.
El Gobierno del presidente argentino, Javier Milei, anunció un aumento del presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas apenas un día después de la conmemoración del 50 aniversario del último golpe de Estado militar en Argentina. La medida prevé asignar el 10% de los ingresos fiscales obtenidos por privatizaciones a la compra de armamento y bienes de capital para el sistema de defensa nacional.
El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien defendió la necesidad de "reconstruir" una capacidad militar que, según el Ejecutivo, fue desmantelada tras el retorno de la democracia en 1983. "Es hora de pasar página e inaugurar un nuevo ciclo", afirmó el funcionario, al tiempo que recalcó que las Fuerzas Armadas han demostrado su carácter democrático.
La decisión llega tras una multitudinaria movilización en Buenos Aires en recuerdo del golpe de 1976, que dio inicio a una dictadura responsable de miles de desapariciones, según organismos de derechos humanos. Aunque Milei ha condenado los crímenes del régimen militar, mantiene una visión crítica de las políticas de memoria impulsadas por gobiernos anteriores.
El refuerzo del gasto en Defensa contrasta con los recortes aplicados en el área de derechos humanos dentro del plan de austeridad oficial, una combinación que ha generado preocupación entre organizaciones civiles y reabierto el debate sobre el equilibrio entre memoria histórica y seguridad nacional.