El ministro francés de Comercio, Nicolas Forissier, califica de sentido común la propuesta de aplicar controles de importación estrictos a estos bienes. Junto a Suecia, París presiona a la Unión Europea en este 2026 para fijar aranceles comunes a los productos producidos fuera de la legalidad.
Imponer restricciones a los bienes procedentes de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados es simplemente una cuestión de sentido común, aseguró a 'Euronews' el ministro francés de Comercio, Nicolas Forissier.
Francia presentó el mes pasado, junto con Suecia, una propuesta en la que pide a la Unión Europea que aumente los aranceles comerciales y aplique controles de importación más estrictos a los productos procedentes de asentamientos israelíes considerados ilegales en virtud del derecho internacional.
"Junto con nuestros amigos suecos escribimos a la Comisión e insistimos en la necesidad de que haya con rapidez una posición europea común sobre esta cuestión", señaló Forissier en el programa de entrevistas de 'Euronews' 12 Minutes With.
"No podemos aceptar la importación de productos que, en realidad, se producen en territorios ocupados ilegalmente según el derecho internacional".
Al presentar la propuesta, París y Estocolmo citaron la opinión consultiva de 2024 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la ilegalidad de los asentamientos israelíes. Varias resoluciones de la ONU, desde finales de la década de 1970 hasta la actualidad, también señalan que la actividad de asentamiento en los territorios palestinos es ilegal.
"No se trata de una postura agresiva. En términos de derecho internacional y de derechos humanos, es normal que digamos eso. Tenemos que ser coherentes", afirmó Forissier.
Israel ha introducido recientemente medidas destinadas a reforzar su control sobre Cisjordania y Jerusalén Este en ámbitos como la legislación sobre propiedad, la planificación y las licencias. Estos pasos parecen contravenir acuerdos clave firmados en el marco del acuerdo de paz de Oslo de 1993.
El pasado viernes, los líderes del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Noruega y los Países Bajos instaron a Israel, en una declaración conjunta, a dejar de ampliar sus asentamientos en la ocupada Cisjordania.
Israel niega que estos asentamientos sean ilegales y alega vínculos históricos y bíblicos con la zona.
La posición de Estados Unidos ha cambiado de forma significativa con el presidente Donald Trump, pasando de desaprobar los asentamientos y su expansión a aceptarlos, aunque el mandatario estadounidense ha condenado explícitamente los planes de anexar Cisjordania promovidos por los grupos ultranacionalistas israelíes de la actual coalición de Gobierno.
Prohibición de productos procedentes de los asentamientos
La ministra de Exteriores de Irlanda, Helen McEntee, anunció el martes que Dublín pretende aprobar hacia mediados de julio una ley para limitar el comercio de bienes con los asentamientos en la Cisjordania ocupada por Israel.
La semana pasada, el Gobierno neerlandés anunció que trabaja en un veto comercial de tres años a los productos israelíes procedentes de asentamientos ilegales en los territorios palestinos ocupados y en los Altos del Golán sirios.
El Gobierno neerlandés ha defendido en reiteradas ocasiones un veto a escala europea, una petición a la que se han sumado Suecia y Francia que, en su documento, señalan que podría justificarse una prohibición total de importación de productos de los asentamientos debido al "empeoramiento de la situación".
El ministro Forissier llegó incluso a plantear un enfoque "más ofensivo y más estricto" que las restricciones comerciales.
Pero entre los Estados miembros de la UE no hay apoyo suficiente para ello. Un aumento de aranceles requeriría una mayoría cualificada, mientras que una prohibición necesitaría el acuerdo unánime de los países de la UE, por lo que es poco probable que se adopten medidas de este tipo.
"En cualquier caso, debemos contar con una posición común de Europa y con la propuesta de la Comisión Europea", añadió Forissier.
Preguntado por si la Comisión estaba demorando el asunto, afirmó que había sido "muy atenta a lo que (Suecia y Francia) habían dicho" y se mostró convencido de que una propuesta al respecto era inminente.
'Euronews' preguntó a la Comisión Europea si, efectivamente, estaba preparando una propuesta y en qué consistiría, pero no obtuvo respuesta en el momento de la publicación.
El amplio acuerdo comercial de la UE con Israel, que forma parte del Acuerdo de Asociación UE-Israel, reduce de forma drástica los aranceles a los productos israelíes.
Sin embargo, los productos procedentes de los territorios ocupados, como Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán, quedan excluidos de este régimen y están sujetos a aranceles estándar no preferenciales.
Países como España, Irlanda y Eslovenia han pedido en repetidas ocasiones al bloque que suspenda en su totalidad el acuerdo de asociación con Israel por los presuntos crímenes de guerra en Líbano y Palestina. Pero el último intento de poner fin al trato preferencial no logró recabar el apoyo necesario.
Tras la votación, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, sí aseguró que se abriría un nuevo debate sobre la propuesta franco-sueca.
A principios de este mes, la UE acordó sancionar a colonos israelíes por su violencia contra palestinos en Cisjordania, una medida que los críticos de Israel consideran solo un paso incremental en comparación con la ruptura de los lazos económicos.