Las autoridades israelíes dicen preparar "un plan de acceso seguro" a la Ciudad Vieja de Jerusalén tras impedir el paso este domingo de Ramos al partriarca latino, el cardenal Pizzaballa, por primera vez en siglos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha anunciado que el patriarca latino de Jerusalén tendrá "acceso inmediato" al Santo Sepulcro tras el revuelo global generado después de que las fuerzas militares israelíes impidiesen su acceso al lugar sagrado de la comunidad cristiana en la ciudad por primera vez en siglos.
Benjamin Netanyahu justifica la ruptura diplomática con el Patriarca por razones de seguridad derivadas de la guerra con Irán. Según el primer ministro, los ataques balísticos y aéreos de Teherán amenazan directamente la seguridad de los fieles en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Sin embargo, su retención se produjo el mismo día del domingo de Ramos y en plena celebración de los actos, sin aviso previo.
"En los últimos días, Irán ha atacado repetidamente con misiles balísticos los lugares santos de las tres religiones monoteístas en Jerusalén", defiende Netanyahu en X, donde añade: "En un ataque, fragmentos de misil cayeron a pocos metros de la Iglesia del Santo Sepulcro. Para proteger a los fieles, Israel ha pedido a los miembros de todas las religiones que se abstengan temporalmente de rezar en los lugares santos cristianos, musulmanes y judíos de la Ciudad Vieja de Jerusalén".
Las autoridades policiales israelíes dieron a conocer este lunes un plan que debería permitir a los fieles de "todas las confesiones cristianas" acceder al Santo Sepulcro para las celebraciones de Pascua, rezando en un entorno relativamente seguro. Según el diario 'Times of Israel', el protocolo temporal de acceso a la zona del Santo Sepulcro se anunciará tras unareunión entre las autoridades policiales de Jerusalén y representantes de las comunidades cristianas.
El presidente israelí, Isaac Herzog, también expresó oficialmente su "pesar por el desafortunado incidente" en una conversación telefónica directa con el cardenal Pizzaballa.
Reacciones políticas
El Gobierno italiano intervino en el asunto el domingo. Para la primera ministra Giorgia Meloni el acto "constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconozca la libertad religiosa".
El ministro italiano de Asuntos Exteriores**, Antonio Tajani**, expresó su "sentida solidaridad" con el Patriarca de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, cabeza de la Iglesia católica en Tierra Santa, y el Custodio de Tierra Santa, el padre Francesco Ielpo". "Es inaceptable que se les haya impedido entrar en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén", escribió Tajani y añadió: "Por primera vez, la Policía israelí ha negado a los líderes de la Iglesia Católica la posibilidad de celebrar la misa del domingo de Ramos en uno de los lugares más sagrados para millones de fieles en el mundo".
La indignación también llegó desde Francia, el presidente francés Emmanuel Macron, así como de países como Canadá o España. "Condeno esta decisión de la Policía israelí, que se suma al preocupante aumento de las violaciones del estatuto de los Santos Lugares de Jerusalén. El libre ejercicio del culto a todas las religiones debe estar garantizado en Jerusalén", escribió Macron en X.