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Rusia manipula la traducción de una entrevista de Lavrov en 'France 2'

Captura de pantalla de la entrevista a Sergey Lavrov
Captura de pantalla de la entrevista a Sergey Lavrov Derechos de autor  скриншот сайта franceinfo
Derechos de autor скриншот сайта franceinfo
Por Анка Кир
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La versión del Gobierno ruso de la entrevista en 'France 2' tiene graves errores. Según 'Franceinfo', la traducción redujo la cifra de 10.000 civiles muertos a "cientos" y añadió frases falsas para favorecer la propaganda de Moscú, reabriendo el debate sobre dar voz al Kremlin.

Una entrevista con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, realizada por la periodista de France 2 Léa Salamé y emitida en el telediario de la noche del 26 de marzo, ha vuelto a ser objeto de un acalorado debate tanto en Francia como en el extranjero. La razón fue que la versión traducida de la entrevista publicada en el canal YouTube del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso difería significativamente de la original en algunos puntos:

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'Franceinfo' llamó la atención sobre estas diferencias analizando en detalle la traducción y comparándola con las palabras reales del periodista.

Cómo la traducción cambió el sentido de las preguntas

Según 'Franceinf'o, la traducción de algunas de las preguntas de Lea Salamé se distorsionaron para ajustarse (intencionada o accidentalmente) al discurso propagandístico pro-Kremlin, mientras que se suavizaron algunas aristas.

Por ejemplo, las palabras de la periodista de que desde el comienzo de la guerra en Irán, Rusia no ha sido muy activa en la defensa de su aliado iraní se convirtieron en "habéis estado defendiendo mucho a vuestro aliado" en la versión rusa .

"L'offensive israélo-américaine a commencé depuis 27 jours maintenant sur l'Iran et on ne vous a pas entendu beaucoup défendre votre allié iranien en tout cas avec une grande fermeté. Pourquoi?" - dice Léa Salamé, que se traduce como: "La ofensiva estadounidense-israelí contra Irán dura ya 27 días y no le hemos oído defender firmemente a su aliado iraní con demasiada frecuencia. ¿Por qué?"

La traducción del traductor del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso dice:"La acción militar estadounidense-israelí contra Irán ha comenzado, ya lleva 27 días. Usted ha defendido mucho a su aliado, Irán. ¿Por qué hacéis esto?".

También se han cambiado otros fragmentos. Cuando Lea Salamé habla de "decenas de miles de civiles ucranianos muertos en esta guerra", la traducción rusa reduce la cifra a "cientos" y reformula la pregunta para suavizar cualquier mención a posibles crímenes de guerra.

Especialmente revelador es el episodio en el que la versión rusa añade una frase que el periodista nunca pronunció. Tras una pregunta sobre la amenaza rusa en Francia, se le atribuyeron las palabras "le entiendo", dando la impresión de que estaba de acuerdo con la postura del ministro.

Estos cambios no sólo distorsionan el significado, sino que crean un contexto político completamente diferente que favorece al bando ruso.

La voz del intérprete como instrumento de manipulación

Otro aspecto importante señalado por telespectadores y expertos: la pista original en francés quedó casi totalmente ahogada por la voz del intérprete en los lugares donde se distorsionaba el sentido.

La traducción se superponía tan fuerte que incluso un espectador de habla rusa que entendiera francés con fluidez no podría oír las palabras reales del periodista.

Esta técnica se utiliza a menudo en materiales de propaganda, cuando es importante eliminar la posibilidad de verificar el original y dejar a la audiencia sólo con la interpretación falseada.

Como resultado, la versión rusa de la entrevista se convirtió en un producto mediático independiente utilizado activamente con fines propagandísticos dentro y fuera del país.

El debate francés: dar o no la palabra a Lavrov

En Francia, el mero hecho de la aparición de Sergei Lavrov en la cadena de televisión estatal suscitó un animado debate. Los críticos consideraron que France 2 había proporcionado una plataforma para la difusión de propaganda rusa y creado así una impresión de legitimidad de la posición del Kremlin sobre la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia.

En el contexto de la guerra en curso en Ucrania, percibieron esa difusión como una concesión al agresor, y representantes del gobierno francés, así como funcionarios ucranianos, expresaron abiertamente su descontento.

Los partidarios de la decisión, por el contrario, subrayaron que la entrevista con el diplomático ruso tenía un evidente valor periodístico: Lavrov sigue siendo un actor clave en las crisis internacionales, incluida la de Oriente Próximo, y su posición interesa a un amplio público.

La dirección de 'France Télévisions' insistió en que las preguntas de Léa Salamé eran directas y punzantes, no favorables, y recordó la amplia cobertura de la guerra en Ucrania por parte de la redacción, con cientos de reportajes desde el terreno. En su opinión, el periodismo tiene la obligación de cuestionar a todas las partes, incluso si suscita críticas.

Lo que demuestra este episodio

La historia de la entrevista distorsionada puso de relieve varios problemas clave del periodismo internacional y las guerras de información:

- Demostró lo vulnerables que son los materiales periodísticos, cómo pueden utilizarse con fines políticos y cómo la traducción puede convertirse en una herramienta de manipulación, formando un contexto semántico completamente diferente.

- La situación también demostró lo difícil que es mantener un equilibrio entre la libertad de prensa y el riesgo de quedar incrustado en una estrategia de propaganda ajena.

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