Un miembro de las fuerzas de mantenimiento de la paz fue detenido temporalmente por las IDF en el sur del Líbano, lo que provocó una firme protesta de la Unifil. Además, las investigaciones preliminares indican que la muerte de un soldado indonesio, el 29 de marzo, fue causada por un tanque israelí.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) detuvieron el martes por la noche a un soldado de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (Unifil) tras bloquear un convoy en el sur del Líbano. El militar "fue puesto en libertad en menos de una hora", reza un comunicado de la Unifil, subrayando, sin embargo, que "se trata de una flagrante violación del derecho internacional".
"Cualquier interferencia con su trabajo es una violación de la resolución 1701", expresa el comunicado, en referencia a los soldados de la misión internacional. "Esperamos el pleno respeto del estatus de protección de las fuerzas de paz de la ONU por parte de todos los actores implicados", continúa la nota, señalando así indirectamente a Hezbolá, la milicia proiraní que opera en el sur de Líbano.
La portavoz de la misión, Kandice Ardiel, declaró que "las Fuerzas de Defensa de Israel nos han comunicado que iniciarán una investigación sobre este incidente".
Investigación sobre los recientes ataques a los cascos azules
En un comunicado emitido también el martes, Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que, según las pruebas disponibles, la muerte de un miembro indonesio de las fuerzas de mantenimiento de la paz el 29 de marzo fue causada por el fuego de un tanque israelí.
Al día siguiente, otro convoy fue atacado, matando a otros dos soldados indonesios. La Unifil, como todas las misiones de la ONU, siempre coordina sus posiciones de antemano con las fuerzas militares sobre el terreno, y en este caso también con Israel.
"El incidente del 30 de marzo que provocó la muerte de otros dos miembros indonesios de las fuerzas de paz se produjo tras el descubrimiento de un artefacto explosivo improvisado en las proximidades, probablemente colocado por Hezbolá", reza el comunicado.
"Estas siguen siendo conclusiones preliminares basadas en pruebas físicas iniciales; los procesos completos de investigación de la ONU continuarán para determinar cualquier responsabilidad", concluye la nota.