España ha exigido que cese la ofensiva israelí sobre territorio libanés tras la jornada de bombardeos más intensa del conflicto, con al menos 254 muertos. Además, desde el Ejecutivo se pide el cese del acuerdo con Israel.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, instó este miércoles a que Líbano forme parte del alto al fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán y pidió a la Unión Europea que suspenda su Acuerdo de Asociación con Israel ante la ofensiva que el país hebreo mantiene sobre territorio libanés.
En un mensaje en redes sociales, Sánchez calificó como "intolerable el desprecio por la vida y el Derecho Internacional" del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras lo que describió como el ataque de Israel contra Líbano "más duro desde que empezó la ofensiva". El jefe del Ejecutivo también reclamó que la comunidad internacional condene "esta nueva violación del Derecho Internacional” y advirtió de que "no debe haber impunidad ante estos actos criminales".
Horas antes, Sánchez había calificado de "buena noticia" el anuncio del alto el fuego de doce días entre Estados Unidos e Irán, al tiempo que llamó a defender la "diplomacia" sin "olvidar el caos, la destrucción y las vidas perdidas" ocasionadas por la guerra.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, trasladó a su homólogo libanés, Yusef Raggi, el apoyo de España a la extensión del alto el fuego a Líbano, a la soberanía nacional del país y a la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el territorio (FINUL), al tiempo que rechazó los ataques tanto de Hezbolá como de Israel. Albares también agradeció al canciller pakistaní, Ishaq Dar, la labor mediadora de su país para alcanzar el acuerdo de cese de hostilidades.
Las declaraciones de los miembros del Gobierno español se produjeron en la jornada que el propio Ejército israelí calificó como la oleada de ataques de mayor envergadura desde el inicio del conflicto. Israel afirmó haber alcanzado más de un centenar de objetivos en apenas 10 minutos, entre ellos cuarteles e infraestructuras militares del grupo chií Hezbolá, así como edificios residenciales en zonas céntricas de Beirut.
Según el balance de víctimas, los bombardeos dejaron al menos 254 muertos y más de un millar de heridos distribuidos en distintas zonas del país: 92 muertos y 742 heridos en Beirut; 61 muertos y 200 heridos en los suburbios meridionales de la capital, conocidos como el Dahye; 18 muertos y 28 heridos en la región de Baalbek; 17 muertos y 6 heridos en el distrito de Aley; y 57 muertos y 183 heridos en el sur del país, entre los distritos de Nabatieh, Sidón y Tiro.
La Defensa Civil libanesa advirtió de que el número de víctimas mortales podría aumentar conforme avancen las labores de búsqueda y rescate. La escalada se produjo pocas horas después de que se anunciara el alto el fuego con Irán, acuerdo que Israel considera que no resulta de aplicación en el territorio libanés.
Tregua y esperanza diplomática
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, celebró el alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán, destacando que abre una "vía para la esperanza" y aleja el riesgo de una escalada de gran magnitud. El acuerdo, anunciado poco antes de que expirara el ultimátum del presidente estadounidense, permitirá además la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el tránsito del petróleo mundial.
Albares subrayó el papel de la mediación internacional, especialmente de Pakistán y varios países árabes, y reafirmó el apoyo del Gobierno español a una solución diplomática duradera. En la misma línea, el presidente Pedro Sánchez calificó la tregua de "buena noticia", aunque advirtió de que el alivio momentáneo no debe hacer olvidar el impacto del conflicto y defendió priorizar la diplomacia y el respeto al derecho internacional.
Pese al acuerdo, persisten tensiones en otros frentes, como Líbano, lo que, según Albares, refuerza la necesidad de que cesen todas las hostilidades durante este periodo para consolidar un escenario de paz.
Un apoyo europeo con dudas
Los líderes europeos han respaldado el acuerdo inicial de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, aunque mantienen reservas por la falta de claridad en cuestiones clave como el acceso al estrecho de Ormuz, esencial para sus intereses energéticos y comerciales.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, valoró la tregua como una oportunidad para lograr una "necesaria desescalada" en Oriente Próximo, mientras que el canciller alemán, Friedrich Merz, defendió que el proceso debe desembocar en un final duradero del conflicto.
El acuerdo se cerró en el último momento tras una intensa escalada de tensión y amenazas por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, lo que llevó a Pakistán a presentar una propuesta de alto el fuego de dos semanas que finalmente fue aceptada por ambas partes como base para futuras negociaciones.
Pese al avance, persisten importantes incógnitas para Europa, que ha quedado en segundo plano en las conversaciones y ahora trata de gestionar las posibles consecuencias de un conflicto con impacto global.