Según cifras oficiales, unos 24.000 médicos y otros profesionales sanitarios cubanos estaban desplegados en 56 países en 2025. Bruno Rodríguez dijo que EE.UU. estaba tratando de "estrangular" la economía de la isla, que gana miles de millones con sus misiones médicas en el extranjero.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba acusó el jueves a Estados Unidos de "extorsionar" a los países latinoamericanos al presionarlos para que cancelen acuerdos de décadas con La Habana para el suministro de médicos.
Bruno Rodríguez dijo que Estados Unidos estaba tratando de "estrangular" la economía de la isla comunista, que gana miles de millones con sus misiones médicas en el extranjero, después de que varios países dejaran de desplegar médicos cubanos.
Washington afirma que el programa, una importante fuente de orgullo e ingresos para Cuba desde la década de 1960, equivale a trabajos forzados. La postura de Estados Unidos sobre el programa de médicos forma parte de una campaña de máxima presión sobre el régimen cubano por parte del presidente Donald Trump. Trump ha pronunciado amenazas sobre "tomar" la isla después de derrocar al líder de Venezuela, Nicolás Maduro, y atacar a Irán.
Los países que buscan mantener fuertes lazos con Washington han empezado a ceder a las presiones para retirarse de las asociaciones médicas. Guatemala, Honduras, Jamaica y Guyana han rescindido sus acuerdos con Cuba, que se tambalea al borde del colapso económico, en parte debido a un bloqueo energético estadounidense.
"El Gobierno de Estados Unidos persigue, presiona y extorsiona a otros gobiernos para que terminen con la presencia de las Brigadas Médicas Cubanas en varios países, bajo falsos pretextos", dijo Rodríguez en X.
Salvavidas económico
Según cifras oficiales, unos 24.000 médicos y otros profesionales sanitarios cubanos estaban desplegados en 56 países en 2025. La mayoría son enviados a zonas remotas. La mitad fueron desplegados en Venezuela, el principal aliado de Cuba durante un cuarto de siglo antes del derrocamiento en enero del presidente socialista Maduro por fuerzas estadounidenses.
Se preveía que el programa generaría 7.000 millones de dólares (5.900 millones de euros) en ingresos para la isla, que se encuentra con problemas de liquidez, el año pasado.
El martes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicó un informe en el que denunciaba graves violaciones de los derechos humanos en las misiones. El informe acusaba a Cuba de retener los salarios de los médicos, confiscar pasaportes y amenazar a los médicos con hasta ocho años de cárcel si desertaban de su trabajo en el extranjero.
En una entrevista con la agencia de noticias AFP, el presidente de la CIDH, Edgar Stuardo Ralon, dijo que algunas de las prácticas podrían clasificarse como "trabajo forzoso" y "trata de personas".
Según estadísticas oficiales cubanas citadas en el informe, los médicos reciben sólo entre el 2,5 y el 25% de lo que los países pagan a Cuba por sus servicios. Cuba ha defendido el programa como una medida de "solidaridad" con otros países, diseñada para llevar servicios sanitarios a "lugares de difícil acceso".