El ministro de Asuntos Exteriores francés ha denunciado los supuestos vínculos entre el jefe de la diplomacia húngara y su homólogo ruso, a pocos días de las cruciales elecciones legislativas en Hungría.
Francia criticó duramente a Hungría el jueves tras la publicación, por varios medios de comunicación, de intercambios telefónicos que sugieren que el ministro húngaro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, habría transmitido información a Rusia durante conversaciones mantenidas en paralelo a reuniones celebradas en Bruselas.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, denunció en la emisora 'France Inter' que se trata de “una grave infracción”. “Es una traición a la necesidad de solidaridad entre los países de la Unión Europea”, afirmó.
El jefe de la diplomacia francesa lamentó que las divisiones internas entre los Estados miembros puedan debilitar al bloque comunitario en un momento en el que las tensiones geopolíticas no dejan de aumentar.
“Si queremos ser fuertes en un mundo en el que surgen nuevos imperios, debemos estar unidos y ser solidarios”, señaló Barrot. “A veces tenemos desacuerdos entre nosotros, incluso desacuerdos estratégicos. Pero es la unidad lo que debe prevalecer; de lo contrario nos convertiremos en vasallos, en juguetes de imperios a los que nos negamos”.
Estas declaraciones se producen tras una investigación publicada a finales de marzo por un consorcio de medios de comunicación de Europa del Este, entre ellos 'The Insider', 'VSquare' y 'Delfi'. Según sus revelaciones, Szijjártó, cercano al primer ministro Viktor Orbán, habría ofrecido a Moscú acceso privilegiado a “información estratégica sobre cuestiones cruciales”.
La investigación se basa, en particular, en grabaciones y transcripciones de llamadas telefónicas. En uno de estos intercambios, el ministro húngaro habría dicho a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov: "Estoy a su servicio".
Para Barrot, estas revelaciones socavan la confianza entre los socios europeos. Recordó que las reuniones organizadas en Bruselas pueden celebrarse en distintos formatos. “Hay ciertas reuniones en las que los consejeros están presentes y otras en las que no”, explicó. “Y tenemos muchas otras oportunidades de intercambiar puntos de vista en otros formatos”, subrayó.
El ministro francés también dirigió un mensaje directo al primer ministro húngaro. "Por eso pedimos a Orbán no solo que cumpla su palabra, sino también que haga respetar el principio de solidaridad", añadió.
Por su parte, Szijjártó rechazó las acusaciones y denunció "injerencias extranjeras" en la campaña parlamentaria húngara. En referencia a lo que calificó de “un escándalo muy grande”, afirmó en Facebook que se habían producido "interceptaciones de sus llamadas por servicios secretos extranjeros, que las hicieron públicas”, “en interés de Ucrania", pocos días antes de la votación.
La polémica estalla a escasos días de unas elecciones clave en Hungría. Los comicios legislativos previstos para el domingo se presentan especialmente disputados. Orbán, en el poder desde hace 16 años, se enfrenta a su mayor amenaza política en años.
Los sondeos independientes dan ventaja al partido Tisza, liderado por el conservador proeuropeo Péter Magyar. Por el contrario, las instituciones progubernamentales siguen situando en cabeza a la coalición Fidesz-KDNP, encabezada por Orbán.