El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, instó a China a asumir un papel más activo en la paz internacional durante su visita a Pekín, en un momento clave para reforzar las relaciones bilaterales y en medio de crecientes tensiones globales.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha instado a China a asumir un papel más activo en la promoción de la paz internacional durante su visita oficial al país asiático, en un contexto marcado por múltiples conflictos y tensiones geopolíticas.
Desde Pekín, Sánchez ha trasladado este mensaje en el marco de la relación fluida que mantiene con las autoridades chinas, consolidada a través de varios encuentros y visitas en los últimos años. En este contexto, el presidente ha hecho un esfuerzo especial por implicar a China en los esfuerzos diplomáticos internacionales, subrayando la importancia de que las grandes potencias contribuyan a la estabilidad global.
El jefe del Ejecutivo defendió que el peso político y económico de China la sitúa como un actor clave para mediar en conflictos y favorecer soluciones negociadas, en un momento de creciente inestabilidad internacional. La petición se enmarca en un viaje que combina una agenda política y económica. El Gobierno español busca reforzar la cooperación bilateral con China, especialmente en ámbitos estratégicos como la tecnología, la innovación y la inversión industrial.
Durante su estancia, Sánchez mantuvo encuentros con representantes institucionales y empresariales, en los que destacó el potencial de España como destino para proyectos vinculados a la digitalización y las nuevas tecnologías.
Uno de los momentos destacados de la visita fue su paso por la sede del gigante tecnológico Xiaomi, donde conoció de primera mano algunos de los avances de la compañía en sectores como la movilidad eléctrica y la inteligencia artificial.
El viaje se produce en un momento en el que la Unión Europea busca redefinir su relación con China, equilibrando la cooperación económica con las diferencias políticas y estratégicas. En este contexto, el Ejecutivo español apuesta por mantener el diálogo con Pekín, al tiempo que reclama una mayor implicación en la escena internacional.