Miles de navegantes permanecen a la espera mientras la guerra contra Irán ha provocado el cierre en gran medida del estrecho de Ormuz, interrumpiendo así el comercio mundial de petróleo y gas. Se teme que la seguridad de estos profesionales se pueda ver amenazada.
Alrededor de 20.000 marineros de cientos de buques, incluidos petroleros, gaseros y cargueros, se han quedado bloqueados en el golfo Pérsico, incapaces de cruzar el estrecho de Ormuz, según los últimos datos. Normalmente, alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo transita por la vía navegable.
Apenas unos 80 buques atravesaron el estrecho en la semana del 13 al 19 de abril, según la empresa de datos marítimos Lloyd's List Intelligence, frente a los aproximadamente 130 o más tránsitos diarios que se producían antes de la guerra. Decenas de embarcaciones han sufrido ataques desde que comenzó la guerra y la ONU estima que al menos 10 marineros han muerto.
A pesar de que el presidente estadounidense, Donald Trump, prorrogó el alto el fuego indefinidamente la semana pasada, Estados Unidos mantuvo el bloqueo de los puertos iraníes. En respuesta, Irán disparó contra varios barcos en el estrecho y se apoderó de dos.
"La gente del mar es la columna vertebral del comercio mundial y, sin embargo, a menudo somos los más afectados por los conflictos geopolíticos regionales", lamentó el capitán Arunkumar Rajendran, quien lleva unas ocho semanas varado junto con la tripulación de su petrolero.
La Organización Marítima Internacional (OMI), la agencia marítima de la ONU, y otros organismos han pedido un corredor seguro para los buques comerciales en el estrecho. La mayoría de los buques siguen sin poder pasar, aunque Irán ha dicho que el estrecho está abierto a los buques que considera no hostiles.
Se dice que Irán ha colocado minas marinas a lo largo de la ruta, si bien Trump aseguró la semana pasada que Estados Unidos las estaba limpiando y que "dispararía y hundiría" a los barcos que colocaran nuevos artefactos en la zona.
Ante el mayor riesgo de minas y ataques a buques, "no hay tránsito seguro en ninguna parte del estrecho de Ormuz", afirmó el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez.
En los últimos años múltiples crisis, como la pandemia del COVID-19, la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia y los ataques de los rebeldes Houthi yemeníes a buques en el Mar Rojo, han dejado a miles de navegantes varados en el mar.