El presidente de Estados Unidos ha criticado duramente a España e Italia, asegurando que "no han ayudado en nada" en materia de Defensa, y ha planteado la posibilidad de retirar tropas estadounidenses de sus bases en ambos países.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió el jueves que podría retirar tropas estadounidenses de las bases en España e Italia, asegurando que "no han ayudado en nada". "España ha sido horrible, absolutamente horrible", dijo.
La declaración se produjo tras una amenaza abierta al canciller alemán, Friedrich Merz, a quien Trump criticó por sus comentarios sobre la evolución del conflicto en Oriente Medio. "Estados Unidos está estudiando y revisando la posible reducción de tropas en Alemania, con una decisión que se tomará en breve", escribió Trump en su red social Truth Social.
"El canciller de Alemania debería dedicar más tiempo a terminar la guerra con Rusia y Ucrania (¡donde ha sido totalmente ineficaz!), y arreglar su quebrado país, especialmente (en cuanto a la) inmigración y la energía, y menos tiempo a interferir con aquellos que se están deshaciendo de la amenaza nuclear de Irán, ¡haciendo así del mundo, incluyendo Alemania, un lugar más seguro!", añadió.
El aluvión de críticas de Trump se produce en respuesta a unos comentarios de Merz el lunes de que EE.UU. estaba siendo "humillado" por los dirigentes iraníes. Merz dijo que Teherán había superado en habilidad al equipo de negociadores de la Casa Blanca. "Toda una nación está siendo humillada por los dirigentes iraníes, especialmente por los llamados Guardianes Revolucionarios", declaró Merz.
Tensiones con aliados europeos por las tropas y la OTAN
No es la primera vez que Donald Trump arremete contra España en materia de Defensa. El presidente estadounidense ya ha criticado en anteriores ocasiones tanto el nivel de gasto militar del Gobierno de Pedro Sánchez como las restricciones impuestas al uso de bases como Rota y Morón, en particular en relación con el despliegue de aviones militares estadounidenses desde territorio español, que Washington considera clave para sus operaciones en el Mediterráneo y Oriente Próximo.
A mediados de abril, el presidente estadounidense también arremetió públicamente contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, después de que esta criticara sus ataques al Papa León y su postura sobre la guerra en Irán, calificándolos de "inaceptables". Trump respondió asegurando que estaba "conmocionado" con Meloni y llegó a afirmar: "Pensé que tenía coraje, me equivoqué", evidenciando el deterioro de una relación que hasta hace poco se consideraba cercana.
Por el momento, ni el Gobierno español ni el italiano se han pronunciado sobre estas declaraciones.