Estados Unidos lanzó ataques aéreos contra instalaciones militares iraníes tras responsabilizar a Teherán de la caída de un helicóptero Apache. Irán respondió con misiles contra bases vinculadas a fuerzas estadounidenses en la región, agravando la crisis en la zona y alejando el fin de la guerra.
Estados Unidos lanzó durante la madrugada del miércoles una serie de ataques aéreos contra objetivos militares en Irán, después de acusar a Teherán de estar detrás de la caída de un helicóptero de combate Apache estadounidense en las proximidades del estrecho de Ormuz. La escalada provocó una nueva oleada de represalias iraníes y aumentó la incertidumbre sobre los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto regional.
Según el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), los bombardeos tuvieron como objetivo sistemas de Defensa aérea, centros de control terrestre y radares de vigilancia iraníes. Las autoridades iraníes confirmaron impactos en las zonas de Bandar Abbas y la isla de Qeshm, aunque no ofrecieron detalles sobre los daños ocasionados.
Washington calificó la operación como una respuesta "proporcional" a recientes ataques contra fuerzas estadounidenses y embarcaciones comerciales que transitan por las aguas de la región.
La reacción iraní no se hizo esperar. Teherán lanzó ataques contra instalaciones en Bahréin y Kuwait, países que activaron sus sistemas de defensa aérea. Jordania informó además de la interceptación de cinco misiles dirigidos contra la base aérea de Muwaffaq Salti, donde operan fuerzas estadounidenses.
La tensión se intensificó después de que un helicóptero AH-64 Apache del Ejército de Estados Unidos se estrellara durante una misión de patrulla frente a las costas de Omán. Un funcionario estadounidense aseguró que la aeronave colisionó con un dron iraní, aunque las circunstancias exactas del incidente siguen bajo investigación y no se ha determinado si el choque fue intencionado.
Kuwait activa sus defensas aéreas
El Ejército de Kuwait afirmó el miércoles que sus defensas aéreas estaban haciendo frente a "objetivos aéreos hostiles", mientras Estados Unidos e Irán intercambiaban ataques tras el derribo de un helicóptero estadounidense.
"El Estado Mayor del Ejército anuncia que los sistemas de Defensa aérea kuwaitíes están haciendo frente en estos momentos a objetivos aéreos hostiles de acuerdo con los procedimientos operativos establecidos", publicó el Ejército kuwaití en X, sin precisar su origen.
Irán había afirmado que había atacado ese país en represalia por los bombardeos estadounidenses de primeras horas del miércoles, y aseguró asimismo haber lanzado ataques contra Baréin y Jordania.
Teherán había prometido responder después de que Estados Unidos lanzara ataques aéreos contra Irán tras el accidente de un helicóptero del Ejército cerca del estrecho de Ormuz. Los medios iraníes informaron de al menos dos series de explosiones a lo largo de la costa sur de Irán, cerca del estrecho de Ormuz.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que supervisa a las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, señaló en X que había "completado ataques de autodefensa contra Irán".
"Las fuerzas de CENTCOM atacaron sistemas iraníes de Defensa aérea, estaciones de control en tierra y radares de vigilancia cerca del estrecho de Ormuz con munición de precisión lanzada por cazas de la Fuerza Aérea y la Marina de Estados Unidos", decía la publicación.
"La operación fue una respuesta proporcional a los recientes ataques contra fuerzas estadounidenses y contra buques comerciales internacionales que transitan por las aguas de la región", añadió el Mando Central.
Trump dijo anteriormente en una publicación en redes sociales que Irán había abatido el aparato mientras patrullaba sobre el estrecho y afirmó que Estados Unidos "debe, por necesidad, responder a este ataque".
Las fuerzas iraníes "no dejarán sin respuesta ningún ataque ni amenaza", declaró en X el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi. "Abandonad nuestra región si queréis estar seguros".
El derribo del helicóptero de ataque Apache y los bombardeos del Ejército estadounidense tensaron aún más un alto el fuego de dos meses, un día después de que Irán e Israel intercambiaran fuego por primera vez desde la entrada en vigor de la frágil tregua.
Antes de acusar a Irán de derribar el helicóptero estadounidense, Trump había expresado un renovado optimismo sobre las negociaciones con Irán, aunque no explicó a qué se debía ese optimismo.
Mientras tanto, las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo continúan estancadas. Estados Unidos exige que Irán renuncie a sus reservas de uranio altamente enriquecido, mientras que Teherán reclama el levantamiento de sanciones y la liberación de activos congelados antes de cualquier pacto final.
Paralelamente, Israel mantiene su ofensiva en el sur de Líbano contra posiciones de Hezbolá, una organización respaldada por Irán. La persistencia de estos enfrentamientos sigue siendo uno de los principales obstáculos para la estabilización de la región.