El programa FCAS se consideraba un proyecto emblemático de la defensa europea, destinado a reforzar la cooperación militar ante una Rusia más firme.
Un consorcio encabezado por Airbus ha propuesto desarrollar un caza de nueva generación tras el colapso de un ambicioso programa francoalemán de aviones de combate, según explicó el martes a la agencia AFP una de las empresas implicadas.
El paso se produce un día después de que el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron pusieran fin al proyecto original tras años de desacuerdos entre los socios industriales.
La empresa de electrónica de defensa Hensoldt, con sede en Múnich, indicó que se ha aliado con Airbus Defence and Space, Autoflug, Diehl Defence, Rohde & Schwarz, Liebherr, MBDA y MTU Aero Engines para elaborar un plan alternativo.
Un portavoz de la compañía señaló que la propuesta se ha remitido al ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius. Según el diario 'Financial Times', que informó en primer lugar de la iniciativa, el documento también ha sido enviado a la oficina de Merz.
Las empresas han "elaborado conjuntamente un documento de posición sobre el Future Combat Air System (FCAS) y el asociado Next Generation Weapon System (NGWS)", indicó el portavoz.
Se esperan más detalles el jueves, durante un anuncio en el salón aeronáutico ILA de Berlín.
La defensa europea sufre un revés en su integración
El Ministerio de Defensa alemán confirmó la existencia de la propuesta. Pistorius afirmó que Berlín está evaluando "en qué dirección avanzamos". Añadió que "también llevamos meses manteniendo conversaciones al respecto con distintos actores".
Pistorius aseguró que el colapso del proyecto francoalemán original le había "dolido". "Sé lo importante que es la cooperación francoalemana en Europa, pero al final hay que trazar una línea entre la cabeza y el corazón", señaló.
El programa FCAS se consideraba un proyecto emblemático de la defensa europea, destinado a reforzar la cooperación militar en un momento en que Europa se enfrenta a una Rusia más agresiva y a unas relaciones cada vez más tensas con Estados Unidos.
Sin embargo, la iniciativa se vio lastrada por las prolongadas disputas entre la francesa Dassault Aviation y Airbus, socio industrial principal de Alemania y uno de los socios clave de España en el programa FCAS.
Los socios alemanes se opusieron a los intentos de Dassault de asumir un mayor control en la construcción del avión.
Merz también ha sostenido que Alemania, a diferencia de Francia, no necesita cazas capaces de portar armas nucleares ni de operar desde portaaviones.