El medio digital estadounidense 'Axios' informó de que se espera que se presente al presidente estadounidense un plan adicional centrado en tomar el control de parte del estrecho de Ormuz para reabrirlo, y que podría incluir el despliegue de tropas terrestres.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a través de Truth Social, publicó un enlace a un dibujo de sí mismo con las palabras: "La tormenta se acerca y nadie puede detener lo que viene". Trump dijo que una encuesta de Harvard-Harris mostraba una fuerte mayoría a favor de detener el programa nuclear iraní.
Mientras tanto, el presidente estadounidense recibirá el jueves una sesión informativa militar de alto nivel sobre nuevos planes para una posible acción militar contra Irán. Según el medio digital estadounidense 'Axios', que cita fuentes bien informadas, el comandante del Mando Central estadounidense, Brad Cooper, hará una presentación detallada de varios escenarios militares, en presencia del jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Cain.
Planes de ataques "cortos y potentes"
Según el sitio web, el más destacado de estos escenarios incluye un plan preparado por el Mando Central, basado en la puesta en marcha de una "oleada de ataques cortos y potentes" dirigidos contra emplazamientos dentro de Irán, que probablemente incluyan infraestructuras vitales, en un intento de "romper el estancamiento de las negociaciones", especialmente en lo que respecta a su programa nuclear.
Los círculos militares estadounidenses creen que estos ataques, si se llevan a cabo, pueden constituir "un medio de presión para reactivar la vía negociadora, sin caer en una larga guerra abierta".
Además de los ataques aéreos, las opciones abiertas también incluyen otros planes, como la posibilidad de tomar el control de partes del estrecho de Ormuz, con el objetivo de reabrirlo a la navegación comercial en caso de que continúe cerrado.
Las fuentes señalan que este escenario puede requerir el despliegue de fuerzas terrestres, lo que eleva el nivel de riesgos militares y aumenta la probabilidad de caer en una confrontación directa más amplia. También se está explorando la opción de llevar a cabo una operación especial destinada a asegurar las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido.
El bloqueo marítimo como herramienta de presión
Por otro lado, Trump parece seguir favoreciendo el uso de herramientas de presión indirectas, ya que ha afirmado que el bloqueo naval impuesto a Irán es "algo más efectivo que los bombardeos".
Fuentes bien informadas confirman que la Administración estadounidense considera este bloqueo como un importante medio de presión, pero no descarta recurrir a la fuerza militar si Teherán no responde a las exigencias estadounidenses.
El diario 'The Wall Street' Journal ha informado de que el presidente Trump ha ordenado a su Administración que se prepare para un largo bloqueo de los puertos de Irán con el fin de presionarle para que abandone su programa nuclear, basándose en su convicción de que Teherán "no está negociando de buena fe", ya que pretende obligarle a detener el enriquecimiento de uranio durante 20 años y aceptar después estrictas restricciones.
Un alto funcionario del Departamento de Guerra estadounidense estimó que las operaciones relacionadas con la guerra contra Irán desde el 28 de febrero han costado a Estados Unidos unos 25.000 millones de dólares. El Mando Central estadounidense ha solicitado el despliegue de misiles hipersónicos Dark Eagle en Oriente Próximo para su posible uso contra Irán, informó Bloomberg citando fuentes.
Según la agencia, si se aprueba la solicitud, sería el primer despliegue real de misiles hipersónicos por parte de Estados Unidos. El CENTCOM justificó la solicitud porque Irán ha trasladado sus lanzadores de misiles a distancias más allá del alcance del Precision Strike Missile, un misil balístico con un alcance de más de 300 millas (unos 482 kilómetros), dijo una fuente a la agencia. Sin embargo, aún no se ha tomado ninguna decisión sobre el despliegue de estas armas hipersónicas durante la operación contra Irán, dijo la fuente.
Respuesta iraní
Mientras tanto, los planificadores militares estadounidenses tienen en cuenta la posibilidad de que Irán responda militarmente, ya sea atacando a las fuerzas estadounidenses en la región o mediante una escalada indirecta a través de sus aliados.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó que el presidente estadounidense "intenta obligar a Irán a rendirse ejerciendo presión económica y explotando las divisiones internas".
Los medios de comunicación iraníes citaron a Qalibaf afirmando que los "adversarios" de Irán están intentando debilitar al país desde dentro mediante lo que describió como "tácticas de asedio y manipulación mediática".
Pidió al pueblo iraní que se una y preserve su unidad para hacer frente a lo que describió como "nuevos planes hostiles. Todo lo que avive la división favorece los intereses del enemigo", afirmó, señalando que todos los funcionarios del país "cumplen las directrices del Líder".
En los últimos días han surgido llamamientos a la unidad por parte de múltiples funcionarios, entre ellos el presidente, miembros del Parlamento y predicadores de la oración del viernes, que han hecho hincapié en la necesidad de evitar el intercambio de críticas entre los ciudadanos.