Cientos de profesionales de la información han sido asesinados en los últimos tres años sin que hayan cesado los ataques contra ellos en Gaza, Cisjordania y Líbano.
Los líderes de las principales empresas de medios de comunicación del mundo continúan reclamando al Gobierno israelí a que levante el veto mediático que impide a los periodistas extranjeros acceder a la Franja de Gaza. Esta prohibición está vigente desde el inicio de la guerra en 2023 y se mantiene incluso después de más de seis meses del alto el fuego.
Este veto impide calibrar la extensión del genocidio perpetrado y sus consecuencias derivadas, como la hambruna que sufren sus dos millones de habitantes -sin posibilidad de huir del enclave salvo raras excepciones-, la destrucción de viviendas e infraestructuras básicas, como centros educativos o sanitarios, o el estado real del supuesto fin de las hostilidades sin que se conozca de forma exacta la posición del Ejército israelí o de otras fuerzas militares o paramilitares en la Franja.
"Estar sobre el terreno es fundamental. Permite a los periodistas cuestionar las versiones oficiales de todas las partes, hablar directamente con la población civil e informar de lo que presencian de primera mano", afirma el comunicado de los directivos publicado este jueves. "Por eso, los medios envían a sus reporteros al terreno, a menudo con gran riesgo personal".
Israel ha asesinado a más de 250 periodistas en Gaza, Cisjordania y Líbano en los últimos tres años. La última víctima ha sido Amal Khalil, acribillada en Al Tiri, en el sur de Líbano antes controlado por las fuerzas de los Cascos Azules y ahora invadido por las FDI hebreas. Khalil quedó atrapada bajo los escombros tras un primer ataque: los equipos de emergencia no pudieron salvarla porque las fuerzas israelíes continuaban disparando, incluso contra las ambulancias, mientras intentaban intervenir.
Desde AP, la 'BBC', 'Sky News' hasta 'CNN' y 'MS NOW', desde Reuters hasta la agencia de noticias alemana dpa, pasando por 'The New York Times' y 'The Washington Post', los principales editores de más de dos docenas de organizaciones cuestionan las motivaciones que esgrime el país para justificar estas restricciones antidemocráticas.
La misiva, enviada con motivo de la Semana Mundial de la Libertad de Prensa, reitera una petición que los periodistas extranjeros llevan haciendo a Israel desde el principio de su ofensiva en el enclave palestino, donde solo los periodistas gazatíes han podido reportar lo que ocurre en el territorio. En España, los firmantes corren a cargo de la agencia EFE, 'RTVE' o 'El País'.