Las unidades militares ucranianas han puesto en marcha torneos y sistemas de puntos destinados a mejorar la rapidez, la precisión y la coordinación de los pilotos de drones. Aunque los detalles sobre una competición denominada 'Wild Drones' siguen sin estar claros, la práctica está ampliamente asentada en todo el sector de defensa de Ucrania.
Los operadores se entrenan volando a baja altura y a gran velocidad por circuitos de obstáculos que simulan las condiciones del campo de batalla, como trincheras, edificios en ruinas y zonas boscosas. Analistas militares señalan que estos ejercicios ayudan a los pilotos a mejorar su capacidad de maniobra frente a interferencias electrónicas y fuego enemigo, y permiten a los mandos identificar las tácticas y los equipos más eficaces.
Los drones desempeñan ahora un papel central en la guerra, tanto las fuerzas ucranianas como las rusas despliegan miles cada día a lo largo del frente. Ucrania ha creado un amplio ecosistema de 'ejército de drones' que incluye escuelas especializadas, centros tecnológicos y plataformas de software que conectan en tiempo real los datos de reconocimiento con los sistemas de mando en el campo de batalla.
Los drones FPV se utilizan de forma generalizada para tareas de vigilancia y para atacar objetivos en movimiento. La formación competitiva inspirada en las carreras civiles de drones se ha convertido en una herramienta práctica para preparar a los operadores sin exponerlos de inmediato a los riesgos del combate.
Responsables y voluntarios militares sostienen que este enfoque también contribuye a la moral de las unidades que operan bajo presión constante desde la invasión a gran escala lanzada por Rusia en febrero de 2022.