Con el 93,9% de los votos escrutados, Roberto Sánchez supera por menos de 3.000 sufragios a Keiko Fujimori. El recuento de las zonas rurales vuelve a alterar el resultado provisional, como ya ocurrió en las elecciones de 2021.
El patrón de 2021 parece repetirse en Perú. Con el 93,9% de los votos escrutados, el izquierdista Roberto Sánchez ha dado la vuelta al resultado provisional y supera por un estrecho margen a Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori.
Según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Sánchez obtiene el 50,008% de los votos válidos, con 8.790.560 sufragios, frente al 49,992% de Fujimori, que suma 8.787.618 apoyos. La diferencia entre ambos candidatos es inferior a 3.000 votos.
La evolución del escrutinio recuerda a la segunda vuelta de 2021, cuando Pedro Castillo terminó imponiéndose a Fujimori después de que el recuento de las zonas rurales, tradicionalmente más favorables a la izquierda, redujera progresivamente la ventaja inicial de la candidata conservadora reflejada en los sondeos a pie de urna y en los primeros resultados.
Aún queda por contabilizar alrededor del 6% de los votos, procedentes principalmente de áreas rurales de difícil acceso y del voto emitido en el extranjero, un segmento que históricamente ha mostrado una mayor inclinación hacia Fujimori.
La extrema igualdad del resultado mantiene abierta la incertidumbre sobre el desenlace final y anticipa un escrutinio bajo máxima atención política en un país marcado por la polarización y por las disputas postelectorales de los últimos años.