Los payasos, con la cara pintada, zapatos enormes y vistosos disfraces, desfilaron frente al Palacio de Gobierno mientras los turistas se detenían a grabar el evento en la capital, de casi diez millones de habitantes. Los organizadores explicaron que la celebración rinde homenaje a José Álvarez Vélez, más conocido como Tony Perejil, un querido artista que dedicó su carrera a llevar la risa a las comunidades más pobres hasta su muerte en 1987.
El evento no cuenta con el reconocimiento oficial del Gobierno peruano, a pesar de que el país sí celebra de forma oficial numerosos platos y bebidas tradicionales. Aun así, artistas de todo Perú viajaron a Lima con sus familias para participar en el encuentro organizado por el mayor gremio de payasos del país. Durante el desfile se exhibieron carteles con el mensaje "Más payasos, menos políticos", que reflejaban el humor y la sátira social que suelen asociarse a las actuaciones callejeras en Perú.