Unos 60 participantes se reunieron en Chamrousse el domingo 9 de agosto para disputar el 73º campeonato de Francia de tala deportiva con hacha, en el que compiten por cortar troncos a mano con hachas en una prueba de velocidad, precisión y resistencia. Los cronometradores detenían el reloj en cuanto cada sección se desprendía, y la mejor marca del día quedó fijada en 4,49 segundos.
El campeonato se celebra desde 1953 en la estación alpina situada al sureste de Grenoble, lo que permite conservar una tradición estrechamente ligada a la historia forestal de la región. Entre mangas, los participantes preparan troncos idénticos y afilan sus hachas, mientras que algunos llevan protecciones de cota de malla para resguardar las piernas de golpes accidentales.
Entre los participantes estaba Pierre Puybaret, ocho veces campeón de Francia, que además ostenta el récord mundial en la modalidad de serrucho individual. El organizador Pascal Gaidet explicó que la cita nació como un concurso amistoso entre leñadores locales, antes de crecer y atraer a participantes de las regiones vecinas.
Con unos 2.000 espectadores en las últimas ediciones, la competición mantiene viva una técnica tradicional de tala de madera, incluso mientras las motosierras y las cosechadoras mecánicas han transformado la explotación forestal moderna.