La manifestación tuvo lugar pocos días antes de que Irán tenga previsto enfrentarse a Nueva Zelanda en su partido inaugural de la fase de grupos, el 15 de junio en Los Ángeles.
Los manifestantes afirmaron que querían llamar la atención sobre las persistentes preocupaciones políticas y de derechos humanos en Irán, y al mismo tiempo expresar su rechazo a lo que describen como los vínculos de la selección nacional iraní con la República Islámica.
La concentración se produjo en plena polémica por la supuesta decisión de la FIFA de prohibir la exhibición de la bandera del 'León y el Sol' dentro de los estadios del Mundial.
Esta bandera, asociada a Irán antes de la Revolución Islámica de 1979, se ha convertido en un símbolo para muchos grupos de la oposición y miembros de la diáspora iraní.