El terremoto más potente registrado este año en Filipinas tuvo su epicentro en el mar, causó daños en una importante ciudad costera, dejó cortes de electricidad y provocó olas de tsunami de hasta un metro, según las autoridades.
Un terremoto de magnitud 7,8 sacudió este lunes el sur de Filipinas, causando al menos 15 muertos y provocando el derrumbe de varios edificios. El seísmo activó alertas de tsunami en distintos países de la región.
Las autoridades de Filipinas e Indonesia instaron a los residentes de las zonas costeras afectadas a trasladarse de inmediato a terrenos elevados después de que el seísmo submarino se registrara a unos 24 kilómetros al oeste de la provincia de Sarangani, en la isla de Mindanao, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El temblor provocó el colapso de al menos un edificio en General Santos, una ciudad de más de 700.000 habitantes y uno de los principales centros de procesamiento de atún y comercio del sur del país.
"Muchos edificios han resultado afectados, pero todavía no puedo ofrecer detalles porque estamos centrados en las labores de rescate", declaró el sargento mayor Robert Dagon, de la Policía de General Santos.
Vídeos difundidos en redes sociales mostraban un centro comercial de General Santos reducido a escombros, incluido un restaurante de la cadena de comida rápida Jollibee. En otra ciudad, un edificio escolar se derrumbó, aunque las autoridades indicaron que se encontraba vacío en el momento del seísmo.
El presidente filipino, Ferdinand Marcos, suspendió las clases en las zonas afectadas de Mindanao y pidió a los residentes de las áreas costeras que evacuaran de inmediato. "Trasládense ahora a zonas más altas. No esperen", advirtió. "Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás".
Se activaron alertas de tsunami
El potente terremoto llevó a la emisión de alertas de tsunami en varios países del Pacífico. El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología registró olas de un metro en las provincias de Sultan Kudarat y Sarangani, mientras que el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC) advirtió de la posibilidad de olas de hasta tres metros en algunas zonas costeras de Filipinas.
El PTWC señaló además en un comunicado que podían producirse tsunamis "durante las próximas tres horas" en las costas de Filipinas, Indonesia, Palaos, Taiwán y Papúa Nueva Guinea.
Por su parte, la agencia nacional indonesia de gestión de desastres ordenó a las autoridades de Manado, capital de Sulawesi del Norte; de la provincia de Gorontalo; y de las islas Sangihe que indicaran a la población la evacuación ordenada hacia zonas más elevadas.
Las autoridades japonesas emitieron también una alerta de tsunami para amplias áreas de la costa del Pacífico, donde se preveían olas de hasta un metro a partir de las 11:30 hora local.
Asimismo, el Departamento Meteorológico de Malasia emitió una alerta para el estado de Sabah, en la isla de Borneo, y advirtió de posibles variaciones menores del nivel del mar en Taiwán, Japón, Papúa Nueva Guinea y diversos estados y territorios insulares del Pacífico occidental.
Según el PTWC, la alerta para Guam fue levantada aproximadamente dos horas después del terremoto y no existía amenaza para Hawái. El seísmo más potente registrado este año en Filipinas tuvo su epicentro en el mar, a unos 13 kilómetros al suroeste de General Santos, y fue provocado por un movimiento en la fosa de Cotabato a una profundidad de diez kilómetros, según el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología.
El Servicio Geológico de Estados Unidos informó de que se registraron réplicas de hasta magnitud 6,5 y situó la profundidad del terremoto principal en 55 kilómetros. Las diferencias entre las mediciones de las distintas agencias son habituales durante las primeras horas posteriores a un gran seísmo.
Filipinas registra terremotos con frecuencia debido a su ubicación en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica que se extiende desde Japón, atraviesa el sudeste asiático y rodea gran parte de la cuenca del Pacífico.
En octubre, el este de Mindanao ya había sufrido dos fuertes terremotos, de magnitudes 7,4 y 6,7, que causaron al menos ocho muertos.